Si tu relación abierta te hace sufrir prueba estas 5 cosas

Estás teniendo una relación abierta con un chico y en un principio te ha sonado genial. Pero en la práctica te has dado cuenta, que puede volverse muy difícil de llevar adelante en el largo plazo.

Con el tiempo, los celos y otros sentimientos pueden colarse y romper lentamente la relación abierta perfecta. Esto provoca, a veces en algunas personas, ganas de hacer cambios significativos, como volverse a la monogamia.

Es por ello que, si has probado una relación abierta y te hace sufrir, puedes hacer estas 5 cosas para sentirte mejor.

«Mi relación abierta me está matando» 5 cosas que puedes hacer

Te has dado cuenta de que una relación abierta no funciona para ti, entonces, ¿qué puedes hacer? 

1) Habla sobre ello

Lo mejor que puedes hacer es sentarte con tu pareja y hablar sobre ello. Hazle saber cómo te sientes y por qué te sientes así.

Tal vez tu pareja coincida contigo y también quiera probar la monogamia para variar.

A veces las personas hacen cosas, porque siempre las hicieron de cierta forma, cuando quizás en su interior quería probar otras.

Me refiero a que tal vez tu pareja no tenga idea de que le gustaría probar algo diferente contigo. Tú podrías abrirle los ojos.

2) Arregla tu relación

Una relación abierta nunca funcionará a menos que tu propia relación sea sólida. En lugar de poner fin a la relación abierta, podría ser hora de presionar el botón de pausa.

Hazle saber a tu pareja sobre los problemas que estás experimentando. Pregúntale si él está dispuesto a tomar una pausa en cuanto a lo abierto de la relación, para que ustedes dos vuelvan a encarrilarse.

Trabajar en ustedes podría ser la solución perfecta para volver al camino de su relación abierta, feliz y satisfactoria.

3) Negocia nuevos términos

Por supuesto, no todos los hombres estarán dispuestos a renunciar a la libertad que conlleva una relación abierta. Incluso cuando saben cómo te sientes al respecto.

No lo tomes demasiado personal. Algunas personas simplemente no están destinadas a estar en relaciones monógamas o no se encuentran en esa etapa de su vida en ese momento. 

Pero eso no significa que puedas hacer que funcione para ti. Es hora de renegociar las reglas.

Primero piensa detenidamente por qué esto no funciona para ti.

Luego considera lo que puedes cambiar para que funcione. Esto podría incluir:

Pedirle a tu pareja que sea abierta y honesta acerca de con quién está.

Poner ciertos límites como explorar fuera de su relación una vez a la semana.

Limita el número de amantes que cada uno puede tener al mismo tiempo.

Se trata de encontrar aquello con lo que te sientas cómoda y hacer cambios en la configuración existente, con los que ambos puedan estar de acuerdo.

Incluso, es buena idea establecer una norma en la que cada seis meses revisen los términos de su relación. De esta manera podrán asegurarse de que ambos estén contentos con la forma en que van las cosas.

4) Sé sincera con las otras relaciones

Es igual de importante la sinceridad en la pareja, como con las otras personas con las que se mantiene intimidad fuera de la pareja. 

De lo contrario, es injusto para la tercera persona el no saber en qué situación se encuentra.

Es elemental que esta persona conozca la existencia de una relación “principal”, así como las reglas acordadas. De esta forma podrá decidir, si quiere continuar o no. 

De lo contrario, esta puede terminar lastimada, y, adicionalmente, puede traer complicaciones con todas las partes de la relación.

5) Explora más

Una de las razones por las que los celos y otros sentimientos negativos a menudo se abren paso en una relación abierta es porque tu pareja está explorando, mientras tú simplemente te quedas con esa sola relación.

Puede que sea el momento de salir a la aventura.

Si no has sido una participante activa en la relación abierta hasta la fecha, es posible que sea momento que surja esta idea en ti.

Sal y explora un poco por tu cuenta. Esto significará menos tiempo sentada en casa sintiendo lástima por ti misma y celos por tu pareja.

Quizás descubras que tener una relación abierta también tiene mucho que ofrecerte, y esos sentimientos negativos pueden disminuir con el tiempo.

6) Hazte un tiempo para ti misma

Tener diferentes encuentros sexuales fuera de la relación y mantener el vínculo con tu pareja principal puede suponer un gasto extraordinario de energía y tiempo. 

Para disfrutar de buena salud mental es imprescindible tener un espacio para uno mismo y la soledad.

De esta manera podrás recargar tus energías para poder brindarte mejor a quien deseas.

7) Establece un límite de encuentros

Uno de los mayores temores de muchos en una relación abierta es que su pareja se enamore de otra persona.

Si bien este no es el objetivo, estas cosas suceden.

Si esto es algo que te estresa, entonces vale la pena establecer un límite de personas con las que tengan encuentros. Elijan un número que funcione para ambos y establézcanlo.

Esto depende de que ambos sean honestos acerca de con quién están y por cuánto tiempo. 

Y también evita que una relación abierta se convierta en algo que nunca debería ser: dos relaciones separadas.

¿Por qué es tan difícil mi relación abierta?

Entonces, acordaste tener con tu chico una relación abierta.

Ya sea que no haya funcionado desde el principio, o que las cosas simplemente hayan cambiado y no funcionen ahora, no te sientas culpable.

Tienes derecho a sentir lo que sientes. Las relaciones abiertas no son para todos.

Además, tus sentimientos pueden cambiar por varias razones.

1) Celos

Por supuesto, esta es la emoción número uno que se cuela para romper la mayoría de las relaciones abiertas. 

Se necesita una persona especial para poder ver a alguien que ama irse y tener intimidad con otra persona.

Si de repente te sientes celosa y nunca lo habías sentido en una relación abierta, entonces es una señal de que podrías haber desarrollado sentimientos más profundos. Podrías estar enamorada.

Algunos argumentan que simplemente es demasiado difícil estar enamorado y estar en una relación abierta.

Para otros, el amor es parte de la relación abierta y es posible amar a tu pareja y seguir teniendo intimidad con los demás. Se trata de ser honesto con tus propios sentimientos.

Si los celos se han apoderado de repente de ti, entonces es un buen momento de averiguar de dónde provienen estos sentimientos y ver qué quieres ahora de tu relación.

2) Inseguridad

Cuando sabes que tu otra mitad disfruta de varias parejas sexuales diferentes, es difícil no sentir que te comparan constantemente.

La parte más difícil es que estás compitiendo contra personas que nunca has conocido.

Es suficiente para volver loca a cualquiera.

Pero también puede suceder que, para algunos, esta idea de competencia sea suficiente para calentar las cosas en el dormitorio. 

Para otros, esto puede llegar a complicar las cosas.

En algunos casos, puede hacer que pierdas la confianza en ti misma y quitarle la chispa a tu relación.

Esa inseguridad puede socavar lo que tienes con tu relación abierta y desgastarte con el tiempo.

De repente, te encuentras constantemente preguntándote dónde está tu pareja.

¿Con quién están?

¿Cómo es esa persona?

Esta no es una forma saludable de vivir y te llevará a la desesperación. Es hora de que analices qué es lo que es mejor para ti y comiences a tomar ciertas decisiones.

3) Falta de honestidad

Cuando se trata de relaciones abiertas, hay una palabra clave ahí justamente: abierta.

A menudo, esto falla, cuando hay falta de honestidad entre ambas partes.

Si has descubierto que tu pareja miente sobre dónde está y con quién está, no es la base de una relación sana y abierta.

Es hora de renegociar las reglas que establecieron al principio y asegurarse de que ambos estén en el mismo lugar.

4) Menos tiempo

Otro inconveniente que viene con algunas relaciones abiertas es la falta de tiempo de calidad que tienen el uno para el otro.

Es posible que descubras que tu pareja se encuentre más tiempo afuera con otras relaciones, que en casa pasando tiempo de calidad contigo.

No parece justo, ¿verdad?

Lo suficiente como para desviar a cualquiera del camino de una relación abierta.

5) Engaño

La idea de una relación abierta es salir y explorar otras relaciones sexuales.

Todo esto está muy bien, si ambas partes sacan provecho de ello.

Pero si sólo tu pareja sale y disfruta de estas experiencias, entonces es probable que simplemente te sientas engañada.

Eres la que espera en casa cada noche, sabiendo que tu pareja está con otra persona.

Eso es mucho para asimilar.

No es una forma saludable de continuar tu relación juntos. Algo debe cambiar, o tú entras en juego o dejas la relación por otra clase de compromiso con otra persona.

6) No es verdadera libertad

Puede sentirse tentada por la idea de una relación abierta, porque cree que serás libre de ir y venir cuando lo desees. Pero rara vez es así como funciona.

Es común que alguien pueda salir lastimado, porque una parte puede mentir o romper las reglas.

Pronto descubrirás que tu libertad recién descubierta es solo un espejismo, si la persona que realmente amas se sienta herida.

7) Puedes dejar de sentirte especial

Tal vez no puedas evitar preguntarte, si lo que tu pareja de relación abierta te dice, se lo está repitiendo a todos los demás. 

Las relaciones son especiales e íntimas, pero cuando tienes que estar todo el tiempo para múltiples parejas, la rutina puede volverse un poco repetitiva. 

No es lo mismo tener una sola relación en la que cada vez puedas profundizar más, que varias con las que puedes compartir un corto tiempo durante la semana.

¿Por qué las personas tienen relaciones abiertas?

Si bien la investigación es limitada entre las parejas que tienen relaciones abiertas, la razón más común por la que las personas entran en este tipo de relaciones es la creencia de que los seres humanos no fueron creados para estar con una sola pareja.

La investigación sugiere que el 80 por ciento de las primeras sociedades humanas eran polígamas.

¿Por qué, entonces, se desarrolló la monogamia en las sociedades posteriores?

La ciencia no tiene una respuesta clara a esto. La falta de claridad sugiere que la monogamia puede haberse desarrollado como una norma o tradición que ya no tiene sentido.

Las parejas modernas que buscan relaciones abiertas a menudo lo hacen creyendo que el poliamor es un estado más natural.

¿Es hora de dejarlo?

Si bien puedes sentir el amor en tu relación, ¿realmente vas a ser feliz pasando el resto de tu vida sintiéndote insegura?

Las relaciones abiertas no son para todos.

Si bien no puedes cambiar a tu pareja, tienes la opción de alejarte de ella.

Si tu relación abierta te está matando, entonces está claro que algo tiene que cambiar.

Las relaciones abiertas solo funcionan cuando ambos miembros de la pareja no solo están de acuerdo, sino que se animan mutuamente a salir y tener nuevas experiencias sexuales.

Esto simplemente no es algo que muchas personas tengan la capacidad de darle a su pareja.

Al final del día, debes ser honesta contigo misma. 

No puedes quedarte en una relación abierta como un «regalo» para tu pareja. 

Esto, con el tiempo, terminará en desastre, ya que eventualmente conducirá a tu resentimiento, que acabará con esa relación feliz que imaginaste.

Si una relación abierta no es para ti, entonces es hora de apartarse de este camino.

Dolerá y será realmente difícil de hacer, si realmente le tienes cariño a tu pareja. Pero es lo mejor que puedes hacer, para encontrar el final feliz que en verdad buscas.

¿Alguna vez te encontrarás feliz en una relación abierta?

La respuesta a esa pregunta te ayudará a decidir qué sigue, cuando se trata de navegar por esta etapa de tu vida.