«Quiero una relación abierta y mi pareja no»: 5 cosas que puedes hacer

No importa lo que hagas, parece que no puedes dejar de pensar en ello. ¿Por qué tu pareja no quiere aceptar una relación abierta, cuando hay tantos beneficios en ella? ¿Y cómo puedes hacerle cambiar de opinión? ¿Deberías incluso intentarlo?

Si quieres una relación abierta y tu pareja no, no te preocupes. Aquí hay algunas cosas que puedes hacer, si quieres ver a otras personas y tu pareja no está segura.

5 cosas para tener en cuenta cuando deseas una relación abierta con tu pareja

1) Recuerda que está bien querer una relación abierta

Algo importante que debes recordar desde el principio es que no eres mala persona por querer una relación abierta

Querer esto no es lo mismo que engañar a tu pareja.

Para empezar, no es realista esperar que tu pareja satisfaga todas y cada una de tus necesidades. 

Esperar esto es una construcción cultural poco realista y casi inalcanzable.

Tampoco eres una mala persona por admitir que tu pareja no está satisfaciendo todas tus necesidades.

Solo quieres una relación polígama saludable, que otras personas han logrado tener. 

Tal vez conoces personalmente a alguien cuya relación abierta funcionó para ellos o has visto historias en línea de relaciones abiertas exitosas. 

Esto hizo que te dieras cuenta de que eso es algo que quieres o necesitas.

En algunos casos, incluso puedes sentir que es una parte inherente de ti, como tu orientación sexual. 

Sabes si eres heterosexual o gay y sabes que eso es parte de ti. 

Podría ser lo mismo sentir, en cuanto a que estás destinado a tener una relación polígama.

Contrariamente a la creencia de que las personas en relaciones abiertas no están contentas con sus relaciones monógamas o con su pareja, un estudio encontró que estos reportaron ser más felices, más saludables y activos sexualmente. 

Esto solo demuestra que no estás tratando de sabotear tu relación. 

En realidad, estás tratando de hacerlo más saludable para los dos.

Pero sólo obtendrás los beneficios de una relación abierta, si tú y tu pareja lo logran con éxito.

Como podrás imaginar, este no es siempre el caso.

Si decides que quieres una relación abierta, también tendrás que aceptar que no va a ser fácil

Varias cosas pueden sacudir el barco, como el hecho de que no todos creen en las relaciones abiertas.

Desde que éramos jóvenes, hemos sido socializados para pensar que la monogamia es la norma y que cualquier otra cosa es engañar. 

Los estudios han encontrado que, en la mente de la mayoría de las personas, la poligamia consensuada es muy inferior a la monogamia.

Si tu pareja cree en el amor monógamo tradicional, no es su culpa. Pero tampoco es tuya, por querer otra cosa.

La conclusión es que, si bien puede no parecerle a tu pareja al principio, debido al rechazo social, tienes necesidades válidas y mereces que al menos te escuche.

2) Evalúa tus razones para querer una relación abierta

Si quieres una relación abierta y tu pareja no, entonces debes pensar seriamente por qué quieres una.

Si vas a defender tu elección, tendrás que fundamentar tus argumentos. 

Es importante comunicar adecuadamente tus razones a tu pareja porque, de lo contrario, no entenderá de dónde viene tu deseo y es posible que no lo tome bien.

¿Estás tratando de explorar tu sexualidad?

Es una de las razones más comunes por la que las personas buscan relaciones abiertas. 

Quieres explorar esa parte de ti, pero no puedes profundizar esto con tu pareja actual, porque, por ejemplo, eres bisexual y tu pareja no. Entonces, es posible que desees este tipo de satisfacción con otras personas.

Ya sea que estés empezando a sentir curiosidad por tu sexualidad o que ya hayas identificado cuál es tu orientación, es normal que te atraigan personas que no son tu pareja.

¿Quieres una relación abierta debido a las diferencias que tienes con tu pareja, como el apego emocional o una falta de coincidencia en la libido?

Si tu respuesta es sí, pedir una relación abierta puede ser una forma saludable de llenar los vacíos, sin poner en peligro tu relación. 

Esto es así, porque lo han consensuado.

Tal vez sientas que tu pareja no expresa tanto su amor por ti o has notado que tienes ideas diferentes de lo que es el buen sexo. 

Pero no debes perder de vista pensar, si estás tratando de salvar una relación fallida decidiendo abrirla.

Si bien puede ser cierto que abrir su relación puede fortalecer relaciones que ya son sólidas, no salvará una, que sea entre dos personas completamente incompatibles.

Si ver o tener sexo con otras personas es una solución paliativa para un conflicto más profundo entre ustedes dos, podría ser una mala idea tratar de salvar la relación de esta manera. 

La poligamia puede exacerbar problemas personales preexistentes, junto con problemas de la relación misma.

Debes preguntarte, ¿esperas conocer a alguien completamente diferente, porque quieres dejar a tu pareja?

Si bien es una razón válida para querer una relación abierta, es posible que tu pareja no piense de la misma manera. 

Esto podría contribuir a que no quiera abrir la relación, porque probablemente pensará: «¿por qué voy a dejar que vaya a conocer a otra persona para que pueda dejarme?»

4) Comunícate abiertamente con tu pareja

Ella nunca estará de acuerdo con algo que no entienda por completo. 

Así que, si esto es realmente importante para ti, debes comprometerte a comunicarte con tu pareja lo más claramente posible. 

Después de todo, el éxito de una relación abierta depende de una comunicación sólida entre las dos personas.

Dile por qué deseas esto

Puede ser un tema incómodo de abordar, porque hay muchas posibilidades de que lastimes sus sentimientos en un principio. 

Pero es necesario hacerlo, si quieres que haya alguna esperanza de que acepte abrir la relación.

Aclárale que estás haciendo esto, porque quieres asegurarte de que las necesidades de ambos se satisfagan, sin tener que separarse. No porque ya no lo amas.

Habla sobre las expectativas para ambos, si terminan abriendo la relación

Querrá saber qué puede esperar, si acepta, para poder decidir en base a esa información. 

Quiere ver si está listo para lo que sucederá, si comienzas a ver a otras personas, de manera romántica o sexual. 

Básicamente, querrá saber cómo cambiará la relación.

Si eres de las personas que respaldan sus argumentos con las experiencias de otros, podrías decirle que los estudios han encontrado que las personas en relaciones abiertas experimentan cambios positivos en la satisfacción sexual.

Si te ha dicho que no le gusta mucho la idea, pídele que te diga explícitamente por qué, para que puedan conversarlo.

¿Es que se pondría celoso

Este es uno de los sentimientos más comunes. 

A su vez puede sentir que no es suficiente para ti. Debido a que las relaciones tradicionales asumen que se completan el uno al otro, podría estar celoso de que necesites a alguien más en su lugar.

¿Se sentirá herido si te ve feliz con otra persona? 

Como dije, probablemente quiera ser la persona que te haga feliz, y nadie más. 

Es posible que tenga miedo de que otra persona te haga más feliz y lo dejes por ello.

Si estas son sus razones, asegúrale que él o ella no es el problema. 

Dile que, por supuesto, seguirás dando prioridad a su relación, porque es con quien te comprometes por completo.

Es normal que necesite esta tranquilidad, porque, dependiendo de su mentalidad, una relación abierta puede ser un concepto extraño. 

Los elementos desconocidos que se agregan a la química de su relación pueden hacerle pensar que la reacción les va a estallar en la cara. 

Tranquilízalo con tus palabras.

4) A ver si puedes llegar a un compromiso

Si no está de acuerdo con la propuesta inicial que le hiciste, fíjate si está dispuesto a comprometerse contigo para darte lo que necesitas y al mismo tiempo proteger lo que él o ella necesita.

Si quieres una relación abierta, pero tu pareja no, una cosa que podrías hacer es discutir los límites que ustedes dos podrían tener.

  • ¿Hay personas específicas que están fuera de sus límites? 
  • ¿Hay límites sobre lo que otras personas externas pueden o no pueden hacer contigo? 
  • ¿Cuál es el nivel específico de intimidad con el que se sentiría cómodo?

Comprender qué está bien y con qué no está de acuerdo tu pareja, puede ayudarte a negociar

¿Hay alguna manera de obtener lo que ambos quieren sin lastimar a ninguno de los dos?

Todo lo que hagan tiene que ser de apoyo para su relación principal y de ninguna manera destructivo.

Por ejemplo, si tu pareja quiere ser monógamo, porque no quiere quedarse atrás, tal vez podrían explorar el sexo juntos, como una unidad, con otras personas. 

De esa manera, podrás explorar y él o ella no sentirá que lo dejas de lado.

Si su relación es más informal, también podría considerar una relación no exclusiva, en la que no estén oficialmente comprometidos como novios.

Si le remarcas que puede ver a otras personas, tal vez se sienta mejor de que tú veas a otras personas.

El punto es que puedes moldear y modificar tu relación de acuerdo con lo que ustedes dos necesitan

Su relación no tiene que ser como la de los demás. 

Son libres de hacer lo que crean mejor para ustedes.

A lo largo de este proceso comprometedor, debe tener cuidado de no forzarlo a nada.

Nada bueno puede salir de una relación poligámica consensuada, si la otra persona solo fue obligada a estar de acuerdo. 

5) Repensar la relación

Esta conversación depende de si ambas partes están verdaderamente abiertas a encontrar puntos en común. 

Si uno o ambos no están 100% comprometidos a hacer que funcione, es posible que sean personas incompatibles.

Aquí es cuando debes decidir qué tan importante es esto para ti. 

Especialmente, si sientes que esta necesidad de estar con otras personas es una parte intrínseca de ti. Debes sopesar tus necesidades con tu relación actual y su futuro, si no terminas abriéndola.

Si todavía dice que no, tienes que respetar por supuesto su respuesta final.

Aquí es donde debes pensar si, ¿es un factor decisivo para ti? ¿Es algo por lo que necesitas romper?

No hay vergüenza en terminar una relación en la que sabes que tus necesidades no serán satisfechas.

Al final del día, debes hacer lo que sea mejor para ti, porque no mereces estar en una relación en la que no eres libre de ser quién eres realmente, por más que eso no sea culpa de tu pareja.

No es que ya no lo ames. Es sólo que no pueden darte lo que necesitas, y eso está bien. No todas las relaciones están destinadas a ser para siempre.

3 consecuencias de tener una relación abierta

1) Una de las partes puede ponerse celosa

Te preocupas profundamente por tu pareja, y ver a alguien más satisfacer sus necesidades puede no ser una experiencia agradable.

Claro que existe la posibilidad de que sea más fácil con el tiempo, pero el comienzo puede ser un poco difícil. 

Es algo nuevo para los dos, y combinarlo con cualquier inseguridad puede hacer que quieras huir de la relación gritando.

Una solución viable, como te mencioné anteriormente, es modificar tu relación de acuerdo con lo que necesiten. 

Si en algún momento los dos descubren que la relación abierta no está funcionando, está perfectamente bien cambiar de opinión y cerrar la relación para salvarla.

2) Di adiós a la monogamia

Todas las relaciones son diferentes, pero una cosa que las define es si ambas partes se ven exclusivamente o no. 

El objetivo de estar en una relación es el disfrute para ti y de tu pareja, en cualquier contexto que funcione para ambos. 

Si ambos sienten que su relación mejoraría si se abren, háganlo.

Si has pasado toda tu vida en relaciones monógamas, una relación abierta puede sentirse un poco extraña. Pero no te preocupes, te acostumbrarás. 

Incluso podrías preguntarte finalmente ¡por qué nunca lo habías intentado antes!

También es probable que te sientas un poco culpable la primera vez que te ligas a alguien que no forma parte de tu relación principal.

Intenta dejar atrás esos sentimientos, porque no estás haciendo nada malo.

Algunas personas pueden sentir que la monogamia es una prisión que los atrapa en un compromiso permanente, que es sexualmente frustrante y desprovisto de intimidad emocional. 

Si puedes relacionarte con otras personas, eso no te convierte en un ser malo, incapaz de amar. 

Significa solamente que puede necesitar diferentes cosas de diferentes personas.

3) Siente tus emociones

Incluso, si eres de mente muy abierta, aceptas y confías, es posible que aún sientas una punzada de molestia, cuando tu pareja llega a casa después de pasar una noche con uno de sus otros amantes. 

El sentimiento de posesión es un sentimiento fuerte, que puede ser difícil de ignorar. No intentes fingir que estás bien, si no es así.

No es raro que las personas en una relación abierta se sientan un poco amenazadas o intimidadas por las diferentes personas que su pareja pueda tener. 

Algunos de nosotros podríamos aspirar a tener éxito en la no monogamia consensuada. Eso también requiere ciertas disposiciones de personalidad y habilidades interpersonales, como superar la inseguridad acerca de compartir parejas.

¿Una relación abierta es considerada un engaño?

Si te mantienes dentro de los parámetros que ustedes dos establecieron, cuando abrieron la relación, la respuesta es no. 

Sin embargo, si alguien violó esos parámetros, entonces sí es una traición.

Esto quiere decir que, si alguien engaña o no depende de los límites y las reglas que establecieron.

  • ¿Dijeron que el apego emocional estaba fuera de los límites, pero uno de ustedes comenzó a tener sentimientos por otra persona? 
  • ¿Prometieron decirse el uno al otro cada vez que tuvieran sexo con otras personas, pero uno de ustedes oculta repetidamente estos casos al otro?

Las relaciones abiertas no equivalen a engañar, y la principal diferencia es que las relaciones abiertas son consensuadas.

Tu instinto te dirá si algo anda mal, y lo mismo le sucederá a tu pareja.

Digamos que alguno engañó. Si bien es posible seguir juntos después de eso, la relación debe reevaluarse seriamente. Junto con eso, deben pensar la apertura de su relación. 

Si sucede algo así, es posible que desees eliminar cualquier otra tentación cerrando la relación, si no se ha terminado ya por completo.

El hecho de que estés en una relación abierta no significa que seas libre de hacer lo que quieras. 

Ustedes establecieron reglas por una razón.

Hay formas en las que puedes arreglar las cosas con tu pareja, si quieres una relación abierta y él no. 

Solo recuerda que el compromiso es clave, pero no puedes obligarte a ti mismo o a tu pareja a ser algo que tú o él o ella no son.