Qué hacer tras una ruptura. Guía para lograr la superación sin miedo

Saber llevar una separación, no es tarea fácil.

Las rupturas amorosas son acompañadas de una agonía interna característica que lo dificulta.

Más allá de cuál sea el motivo de la ruptura, el dolor es igual para todos.

Ambas partes sufren un duelo que puede llevar más o menos tiempo, pero siempre está allí.

Y en este proceso de confusión y malestar, sueles hacerte preguntas como:

¿Qué me está sucediendo?  ¿Cuándo dejaré de estar triste? O, ¿cómo puedo olvidarlo?

Pero ¿has pensado que esta situación puede ser una oportunidad para ti?

¿Y si en lugar de pensar «no quiero que se vaya», piensas «puedo con esto»?

Aquí encontrarás una guía para lograr superar esta ruptura amorosa.

Además, aprenderás qué puedes hacer por ti misma para salir adelante y enfrentarlo sin miedos.

¿Estás lista para cambiar tu vida?

¿Cómo superar una ruptura amorosa?

Podría darte mil consejos para salir adelante y dejar de depender de él emocionalmente.

Y estoy segura que, cada uno de ellos te serviría.

Pero aquí te dejo los que considero esenciales para que logres retomar las riendas de tu vida.

Por supuesto que, sólo tú sabrás cuál se acomoda mejor a tu manera de ser.

Aunque si aplicas al menos 3 de estos consejos, podrás estar mejor.

Guía para superar una ruptura

1) No escapes al dolor, acéptalo

En palabras del psicólogo Carl Jung, 

«Uno no se ilumina imaginando figuras de luz, sino haciendo su oscuridad consciente.»

Estas en un momento de tristeza y confusión. 

Es habitual que desees escapar de estas emociones dolorosas.

Generalmente, las personas solemos tratar de evitar el sufrimiento o la angustia.

Pero créeme, transitar el dolor y aceptarlo es el mejor remedio.

Siguiendo a Jung, ser consciente de nuestra oscuridad, nos permitirá llegar a la luz.

Es decir, pasar por las emociones dolorosas, podrá ayudarte a mejorar poco a poco.

Si sientes ganas de llorar y ver películas deprimentes hasta quedarte sin lágrimas, hazlo.

Cuando necesites quedarte un tiempo encerrada sin ver al mundo, hazlo.

Si crees conveniente escribir cartas de amor u odio que nunca llegarán a manos de él, hazlo.

Lo que sea que te surja para aliviar la pena, es respetable. 

Pero ten cuidado y elige formas sanas de transitar esta angustia.

Llorar, comer comida deliciosa, pegarle a una almohada o incluso dibujar pueden ayudarte.

Pero aquí va el concejo, no te estanques en el dolor.

Y, mucho menos, te permitas pensamientos pesimistas como «él ya me olvidó

Pensamientos de este estilo te crearán un círculo vicioso de pesimismo.

Permítetelo como un desahogo, pero no como tu nuevo «modo de ser.»

Recuérdate que esto es transitorio, y pronto saldrás adelante.

Como dice el refrán, «después de la tormenta, siempre llega la calma.»

2) Reactiva tu vida social

Esta es una gran manera de recordar quién eres y quién solías ser antes de él.

Reconecta con tus amigas, trata de salir con ellas.

Reúnete con tu familia o llama a esa persona especial que hace tiempo quieres visitar.

Al principio será difícil, lo sé. Y querrás hablar de él todo el tiempo.

Pero una vez que comienzas a estar con otras personas, será más fácil salir adelante.

Y, seguramente, descubras cosas que te ayuden a superarlo al hablarlo con alguien más.

Incluso puedes crear un ritual divertido de ruptura con tus amigas para olvidarlo.

¡Lo hice una vez y fue muy liberador!

Verás que tu autoestima mejora poco a poco y que tendrás ganas de hacer más por ti.

Inténtalo, no te arrepentirás.

3) Trabaja tu autoestima

Se que es obvio, pero trabajar tu manera de percibirte a ti misma te ayudará.

Dile adiós al victimismo. 

No eres una víctima de esta situación, puedes aprender de ella y mejorarte a ti misma.

Busca herramientas que te recuerden lo importante que eres.

Lee libros de autoayuda si te sirve, o comienza un deporte o actividad espiritual que te guste.

Recuérdate que eres más atractiva de lo que crees, tanto por fuera como por dentro.

Viste tus mejores prendas, maquíllate o perfúmate con tu fragancia preferida.

Escucha tu música, cocínate comidas ricas o aprende un nuevo hobby que te guste.

Ten presente que trabajar la autoestima, no es solo hacer yoga o repetir un mantra.

Verte bien y tratarte bien, te trasmitirá seguridad.

Porque sentirte bien contigo misma, no tiene que ver con un hombre o cómo te perciba.

Tiene que ver con cómo deseas ser tú mejor versión.

4) Es tiempo de cambio

Trabajar tu autoestima con las herramientas que consideres útiles te darán confianza.

Esta confianza te permitirá comprender y aceptar tu nuevo contexto.

No pasará de un día para el otro. Debes ser paciente contigo misma.

Continuar con tu rutina, o mejorar la que ya tenías te ayudará a seguir en movimiento.

Porque el truco está en no parar el mundo porque pienses que él no te quiera más.

Sino en tratar de aceptar que esto es transitorio y, en algún momento, pasará.

Si te mantienes activa, será más fácil.

Por supuesto que tener un tiempo de desahogo y calma, si lo deseas, te será útil.

Pero recuerda que no debe ser tu estado habitual, debes volver a la vida.

Así que, empújate a ti misma a empezar a aceptar tu nueva realidad.

Si es necesario, escríbete frases inspiracionales en tu oficina o casa para recordártelo.

Es sólo un día más. Cada día será mejor y más fácil de superar.

Tú puedes con esto, mantente fuerte y positiva.

5) No estás sola

Algo tan importante y fácil de olvidar, tu ruptura no es sinónimo de soledad.

Sí, es cierto que él ya no forma parte de tu vida habitual, pero eso no impide que la vivas.

Así que, déjame recordarte lo siguiente: ¡ERES LIBRE!

Abraza esa libertad que la separación te ha dado, te permitirá llegar a donde sea que elijas. 

Y acompáñate a ti misma. Es el momento de estar contigo, no estás sola.

Disfruta de hacer lo que te haga feliz, lo que le dé sentido a tu día a día.

Explora tus gustos, diviértete, viaja…

Es momento de conocerte o reconectarte. Esto te dará fuerzas.

Recuerda, eres la protagonista de tu vida. 

6) Acepta el duelo

¿Duelo? Sí, he dicho duelo. 

Créelo o no, una ruptura amorosa es tan dolorosa como la pérdida de un ser querido.

Transitar sus etapas de manera consciente, sea cual fuere que experimentes, te hará más fuerte.

Y, sin duda, pueden ser el inicio para que dejes de buscar volver con él.

El duelo de separación en 7 etapas

Estás en una etapa de reajuste en tu vida, y eso genera resistencia al cambio y tristeza.

Más allá del tipo de pareja que hayas tenido, cualquier proceso de separación es difícil. 

Como todo duelo, suele tener una seria de etapas para superarlo y estar bien con uno mismo.

Obviamente, no todas las fases se dan por igual, al mismo tiempo o en el mismo orden. 

Puede que tengas algunas de ellas o todas juntas. 

Puede que se den durante minutos, semanas o meses.

Pero es bueno saberlo y estar preparada para así salir adelante.

De esta manera, podrás acompañarte mejor en el proceso y saber qué hacer.

Según la psicóloga Suzanne Lachmann, de PsychologyToday, una ruptura atraviesa 7 fases:

1) Búsqueda de respuestas

Es natural que quieras saber qué está sucediendo y por qué tu relación terminó así.

Sientes dolor, pero a la vez no puedes creer lo que sucede.

¿Te obsesionas con lo que ha dicho tu ex? ¿Repites una y otra vez conversaciones?

Todo este pensamiento recurrente y confuso está buscando entender qué sucedió.

Puede que te aferres a tratar de encontrarle un sentido a todo, pero ten cuidado.

No es necesario que te agotes buscando respuestas, estás en un momento de dolor.

Es difícil responderte con claridad a estas cuestiones. 

El tiempo será tu aliado. Verás que más adelante podrás encontrar el por qué a todo.

Debes ser paciente. 

2) Negación

Si te estás diciendo a ti misma «esto no está sucediendo, no puede ser.»

Y prefieres considerar que todo sigue igual. 

Créeme, es normal. Seguramente has puesto todo de ti para tratar de evitar la ruptura.

Y aquí es donde, tras tanto esfuerzo, se hace difícil de creer que terminará.

Sobre todo, si la relación que tenían era prolongada.

Por lo tanto, intentas a como dé lugar generarte ilusiones de una posible reconciliación.

O puede que él te de falsas expectativas que te hagan creer que no ha terminado.

Tú sabrás qué está sucediendo realmente, pero date tiempo a entenderlo. 

Es difícil aceptar que algo ha terminado. Sé tu propia aliada en este proceso.

3) Negociación

Tal como la negación, tratarás de buscar maneras para enmendar la relación.

Eso indica que estás dispuesta a hacer cualquier cosa para lograrlo.

Incluso comenzarás a corregirte a ti misma y prestarte atención en mejorar.

O puede que él haga cosas nuevas también que te llamen la atención.

El estar sin él se te hace tan impensable que puede que quieras reconquistarlo.

Lo que estás intentando hacer es evitar lo desconocido, la ruptura.

Ya que es posible que sientas dependencia y hasta incluso necesidad de tu ex.

Si llegas a estar en esta etapa, debes saber lo siguiente:

al tratar de recomponer las cosas, la responsabilidad no debe recaer solo en ti.

Recuerda que ambos llegaron a esta situación. Tú sabes que no eres la «culpable.»

4) Volver a empezar

Puede que logren intentarlo una vez más y se reconcilien.

Si ya han pasado por esto más de una vez, sabes lo que sucederá.

Esto te permitirá aliviar la tristeza temporalmente. 

Tarde o temprano, las diferencias que los empujaron a la ruptura volverán.

Debes ser cuidadosa, porque pasar por esta etapa una y otra vez puede que no sea bueno.

Terminará por agotarlos e impedirá que la separación definitiva sea en buenos términos.

El respeto mutuo en todo momento es esencial para que ambos afronten la ruptura sanamente.

No quiero decirte que no hay futuro para la relación.

Tal vez esta reconciliación sea buena y duradera.

Pero es útil que seas sincera contigo misma y puedas ver con claridad la situación.

Si lo que los separó aún sigue ahí, es probable que aflore nuevamente.

5) Ira

Durante una ruptura experimentarás varias emociones.

El miedo o la sensación de parálisis frente a lo desconocido, son habituales.

Pero hay un momento clave en que nace otra emoción, la ira.

Sobre todo, si notas que él se muestra indeciso o, incluso, es injusto contigo.

Verás que en esta etapa tu percepción puede cambiar.

Lachman dice que,

«Cuando eres capaz de acceder a la ira, la experiencia en realidad puede ser fortalecedora, porque al menos hay matices de recordar que tú también importas, de sentirte justificado al darte cuenta de que mereces más de una relación.»

Y si te pones a pensar, esta etapa es la más conocida por todas.

¿Quién no ha cantado alguna vez I will Survive de Gloria Gaynor?

Este himno a la fortaleza femenina demuestra que hay esperanza tras una ruptura.

Y es que esta ira te ayudará a empoderarte, a sentir que todo lo puedes.

Y no importa dónde esté originado este enojo. Aprovéchalo.

Te recordará que te mereces algo mejor.

6) El inicio de la aceptación

Lachman indica que esta etapa se da cuando uno de los dos reconoce los límites.

Es decir que, intentar la reconciliación o mejorar, no quiere decir que todo sea válido.

Ya se han lastimado mucho.

Y puede que uno o ambos reconozcan los límites para entender que la ruptura debe darse.

7) Momento de esperanza

Hay un momento en el que entenderás que podrás estar sola.

Y que tu ex es simplemente eso, un ex.

No es tu sostén emocional, ni tu media mitad. 

Y mucho menos, el aire que respiras.

Es una persona que te acompañó durante un tiempo determinado de tu vida.

Y de la cual seguramente has aprendido mucho… ¡y él de ti!

Cuando este instante llegue, aférrate a él. Significa que es momento de comenzar TU vida.

Lo que NO debes hacer tras una ruptura amorosa

  • Evita seguirlo por redes sociales:

Saber de él a todo momento y en todo lugar solo hará el proceso de separación más difícil. ¿Cómo pretendes quitar a alguien de tu cabeza si tienes novedades suyas constantemente? Además, ver fotos en situaciones que no conozcas pueden despertarte celos o hacerte dudar acerca de todo lo que hayan acordado tras la ruptura. No es necesario que tengas este tipo de pensamientos. Se precavida. 

  • Devolver las cosas personalmente:

Si se ha dejado cosas en tu apartamento o tiene cosas tuyas aún, es mejor que intenten devolverlas a través de conocidos. Verse en este contexto nuevamente para algo tan doloroso como «devolver» algo que algún momento compartieron, se sentirá cómo generar otra herida. Sean respetuosos el uno con el otro.

  • Crear encuentros fortuitos:

Ambos tomaron distancia. Es necesario entender los límites de la ruptura de una manera sana y respetar la decisión de cada uno. Insistir con aparecer en su vida solo generará que se aleje más de ti. 

  • Escribirle o enviarle mensajes:

Hablarle a tu ex por whatsapp, saludarlo o buscar excusas para saber de él con pretextos obvios puede ser contraproducente, e incluso, puede generarle agobio o rechazo hacia ti. 

  • No generes información falsa para generarle intriga:

Esta estrategia es clásica para atraer la atención de un ex. Cambiar estados en redes sociales o decirle a amigos en común que estás saliendo con alguien más para generar celos o buscar que te escriba solo hará que la separación sea más difícil de lograr y, a largo plazo, puede terminar en una discusión dolorosa que los aleje en malos términos. 

  • Evita saber de él:

Si has logrado comenzar el proceso de aceptación ante la ruptura, no te ayudará saber de él constantemente. Sé astuta y elige qué información realmente es necesaria. Si tienes amigos en común, no es necesario que preguntes por él (por más de que mueras de intriga). Al principio será difícil, pero luego te acostumbrarás. Ya verás. 

¿Qué pasa después de una ruptura amorosa?

Todo cambia de manera rotunda.

Pero eso no significa que ese cambio te hará mal.

Puedes aprender de los errores de la relación de pareja que has tenido.

Y reflexionar sobre lo que realmente quieres del amor en una pareja para el futuro.

Eso te dará fuerzas para entender qué buscas en un hombre y definirte a ti misma.

Puede que después de todo, no dejes de pensar en él.

Si esto sucede, es normal. Esa persona formó parte de tu vida.

No es necesario que lo borres o elimines como si no hubiese existido. 

Pero que eso no te frene a vivir nuevas experiencias o conocer personas nuevas.

Que una relación haya terminado, es señal de que lo has intentado.

Y, créeme, una ruptura no es un fracaso. No dejes de creer en ti misma.

Si quieres tener una pareja nuevamente, la tendrás.

Todo llega a su tiempo. 

Tal vez un nuevo hombre esté secretamente pensando en ti y no lo notaste aun…

¿Te lo vas a perder?