“Nunca encontrare el amor”: 16 formas de aceptarlo

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Dicen que todos tenemos un alma gemela en algún lugar. Está esperando ser encontrada y esperando encontrarnos.

Pero en un mundo con casi 8 mil millones de personas, ¿no crees que es posible e incluso probable que nunca te encuentres con tu alma gemela?

Incluso si no crees en las almas gemelas, a veces no importa cuánto te esfuerces o te expongas, las relaciones nunca “funcionan” para ti.

Con el tiempo, empiezas a preguntarte si alguna vez encontrarás a la persona con quien pasarás el resto de tu vida, o al menos unos años de ella.

Pero ¿cómo empiezas a aceptar otra realidad? 

Especialmente, cuándo has estado esperando el amor toda tu vida. 

Has llegado a pensar: “el amor no es para mi”?

En ese caso aquí hay 16 formas para aceptar la realidad de que quizás nunca encontrarás el amor.

Aceptando a través de ideas

1) Quizás tu idea de amor simplemente no existe

Todos queremos amor. Pero si le preguntaras a todas las personas del planeta, cuál es su idea del amor, obtendrás mil millones de respuestas diferentes.

El amor puede parecer la cosa más simple del mundo. Ese sentimiento que llena tu corazón de afecto por otra persona. 

Pero su naturaleza abstracta hace que sea imposible de precisar. 

Razón por la cual tenemos tantas ideas diferentes de cómo se supone que debemos actuar con el amor.

Entonces, una de las posibles razones por las cuales nunca hayas encontrado el amor, de la manera en la que tú lo entiendes, es que tu definición de amor no es lo que el amor es en realidad.

Tal vez esperas mucho más de lo que otra persona puede brindarte.

El amor no debe ser necesariamente para toda la vida. 

Tampoco debe ser de ninguna forma, una carga, una obligación o el resultado de una manipulación.

El amor debe ser puro, orgánico y auténtico. 

Tal vez ya hayas encontrado el amor, pero simplemente no querías creer que así fue y lo dejaste ir.

2) Puede ser que el amor no dure para siempre, y eso está bien

Nos han convencido a través de películas y series, en historias de parejas para toda la vida. 

Hemos escuchado que el amor verdadero requiere un compromiso eterno. 

Y la frase más representativa ya la conoces: “Hasta que la muerte nos separe”.

En nuestras mentes, cualquier amor que no dure hasta tu último aliento, no es amor de verdad.

Creemos que si amamos a alguien con todo nuestro corazón, entonces ese vínculo durará mientras estemos vivos en esta tierra.

Pero nada de eso es cierto.

Todos somos personas diferentes, con distintas personalidades y mentes. 

Todos difundimos y compartimos el amor a nuestra manera y de una forma única.

No necesariamente es más fuerte el amor tranquilo y paulatino de una pareja que comparte 80 años juntos, antes de morir en los brazos del otro por la vejez. Un amor apasionado y tumultuoso de una pareja que pasa una década juntos puede ser igual de intenso y significativo. 

El amor es amor, cualquiera que sea su forma. 

Si has sentido esa felicidad y pasión desenfrenadas por otra persona, entonces estás enamorado.

Si terminó antes de lo esperado, eso no significa que no fuera amor de verdad. 

Encuentra consuelo en la realidad de que es posible que ya hayas conocido lo que significa el amor.

3) No estar enamorado, no significa, no ser feliz

¿Cuándo fue la última vez que un pariente te mostró una cara, cuando le dijiste que aún estabas soltera?

Esa cara que muestra una leve lástima, a menudo seguida de preguntas como: “Bueno, pero ¿lo estás buscando lo suficiente?” 

“Tengo un amigo en el que podrías estar interesada, ¿qué te parece?”. 

Haciéndote sentir como si fuera una condición antinatural seguir siendo soltera a tu edad.

Demasiadas personas mezclan los conceptos de amor y felicidad. 

Si bien el amor puede traer felicidad, no es el único proveedor de ella.

Estar enamorado también puede traer dolor, tristeza y angustia. 

Pero la felicidad es felicidad y se puede encontrar dondequiera que encuentres tu propia alegría.

Entiende esto, no encontrar el amor no significa que nunca encontrarás la felicidad. 

Se trata del tipo de mentalidad que tengas y de lo que permites que exista en tu cabeza. 

Permítete ser feliz, porque tienes mil cosas por las que serlo.

No existe una ley universal que diga, que “debes estar enamorado” como un requisito previo para ser feliz.

4) Hay otros tipos de amor por ahí

Hazte de nuevo ciertas preguntas: 

¿Qué significa realmente el amor? 

¿Qué es el amor y por qué todos lo quieren?

Para la mayoría de los que lean este artículo, es posible que piensen en el amor en el contexto puramente romántico, sensual y sexual. 

El anhelo de tener una pareja, una persona con quien establecerse y construir una vida y una familia.

Este instinto está naturalmente programado en nosotros: el deseo supremo de seguridad, protección y pertenencia.

Si bien este puede ser el tipo de amor más “natural”, definitivamente no es la única clase de amor que existe.

Si eres una persona sin un alma gemela, eso no significa que estés destinado a una vida sin amor.

Encuentra el amor con tus pasiones, tus proyectos. Tus amigos, familia y comunidad. 

El amor nos rodea todo el tiempo, sólo debes aprender a apreciarlo.

Sé un rayo de luz en la vida de quienes te rodean, y sentirás su amor y aprecio todos los días de tu vida.

5) Estás destinada a algo más

Así que has salido ahí fuera. Has tenido más citas de las que te gustaría recordar.

Has seguido todos los consejos, guías y técnicas sobre cómo conquistar a alguien. 

O tal vez la única relación que creíste sería “la última” se vino abajo. 

Como consecuencia de ello, ahora no quieres volver a intentarlo nunca más.

¿Te cuento un secreto? No es el fin del mundo.

Todavía tienes tu salud, tu familia, tus amigos, tu carrera y todo lo que trae alegría a tu vida.

Enfocarte en la ausencia del amor romántico en tu vida, puede cegarte de todas las cosas buenas que ya tienes.

Si realmente no puedes encontrar a alguien, entonces tal vez tu vida estaba destinada a otro propósito.

Tómate el tiempo para retroceder y reflexionar. 

Descubre tu propósito, siguiendo el rastro que nadie más que tu yo interior puede detectar.

Sigue esos pequeños indicios que provocan alegría en tu vida y, finalmente, descubrirás lo que debe ser.

Y te sorprenderá saber que, muchas veces, ese descubrimiento vale mucho más que una simple relación.

6) A veces, el amor simplemente no está destinado a ser encontrado

Puede parecer injusto. 

Especialmente en esta era de las redes sociales cuando, simplemente, no puedes alejarte de la vida de los demás. 

Estoy segura que la cantidad de personas que conocemos en nuestra vida es mucho mayor a las personas que conocían nuestros abuelos. 

Todas las personas con las que creciste (¡incluso las peores!) encontraron el amor. 

Construyeron familias y establecieron sus propios hogares.

No entiendes cómo hasta esa chica que era tan posesiva incluso encontró alguien.

No importa lo que hagas o cuánto lo intentes. Simplemente no puedes encontrar a tu pareja y se vuelve más frustrante cada vez que te ves sola en el espejo.

Pero la cruda realidad es que, a veces, el amor simplemente no está destinado a ser encontrado. 

No estás sola en la realidad de estar “sola”.

Hay millones de hombres y mujeres que están románticamente solos. 

Pero que han aprendido a encontrar la felicidad en su vida independientemente de ser solteros.

Encuentra tu felicidad a tu manera. 

Aprende a aceptar que el amor no es para todos. 

No importa cuánto las películas traten de hacerte creer lo contrario.

7) Estar solo y estar en soledad no es lo mismo

Entonces estás sola. Te despiertas sin nadie a tu lado en la cama. 

Comes sola en casa y vuelves de un largo día de trabajo, sin que nadie te salude al llegar a casa.

Puedes sentirte triste y deprimida, pero solo si tú lo permites. 

Porque estar sola no significa necesariamente sentirte en soledad.

Estar solo es un estado físico; estar en soledad es mental.

Hay innumerables personas atrapadas en matrimonios sin amor que se sienten en soledad, a pesar de tener una pareja. 

Estas personas han perdido la conexión con la persona que se encuentra a su lado.

No se sienten escuchados, comprendidos o tratados adecuadamente. 

Tampoco saben cómo afrontar esta situación, porque invirtieron todas sus emociones y tiempo en su pareja. 

La realidad es que uno tiene que comenzar por uno mismo, para poder brindarle a los demás.

Ya sea que estés sola por ahora o sola por el resto de su vida, es crucial que construyas tu amor propio. 

De esta forma nunca te sentirás soledad, independientemente del estado de una relación que tengas.

En lo personal estar sola me ha permitido conocerme muy profundamente, siempre lo he visto como una enorme oportunidad.

Cuando estás sola no puedes echar tus frustraciones a los demás, las ves de frente y no te queda más alternativa que evolucionar. Creces como persona a una velocidad increíble.

8) Encuentra un propósito en tu pasión y metas

Muchas personas están atrapadas en relaciones y matrimonios sin felicidad ni pasión. 

Además, tienen demasiado miedo de romper, porque no quieren enfrentarse a la pregunta: “¿Qué sigue?”.

Aquí está la fría y dura verdad: muchas personas nunca encuentran el amor. Pero muchos de nosotros pensamos que lo hacemos, cuando en verdad no es así.

Nos obligamos a entablar relaciones incompatibles, apresuradas y a medias. Avanzamos a través de los hitos de la relación, con la esperanza de finalmente “sentir el amor de verdad”.

Pero un matrimonio o un bebé o una hipoteca no te harán sentirlo, si nunca lo sentiste en un primer momento.

Así que mejor busca en otra parte y considérate afortunada de haberte dado cuenta.

Si bien algunas personas encuentran el propósito de su vida en su relación, hay muchas que no. 

Tu razón para sentirte realizada puede ser tu carrera, tu trabajo, tus proyectos. Hacer el bien por otros. 

Puedes encontrar satisfacción en los libros que quieres escribir, las organizaciones a las que quieres ayudar a mejorar, esos amigos que siempre cuentan contigo y tú con ellos, etc.

Aceptando desde la acción

9) Aléjate de las redes sociales y deja de compararte

Cada vez que inicias sesión ves una foto de tus amigos con sus parejas. También ves a ese chico que conoces hace poco y ahora tiene un bebé.

Dondequiera que mires, tanto online como en la vida real, parece que no puedes escapar de la feliz realidad de otras personas.

Una de las peores cosas de las redes sociales, es que constantemente te recuerdan las cosas que no tienes.

Una relación estable, una vida amorosa floreciente, una familia.

Mantenerse conectado constantemente, solo hará que te sientas peor contigo misma.

Quizás no estás comparando activamente tu vida con la de los demás. 

Pero ver fotos de personas en sus propias relaciones, puede hacerte dudar de tu seguridad como soltero o soltera.

Así que sal de las redes sociales. Mantén un perfil bajo por un tiempo.

Alternativamente, también puedes dejar de seguir a algunas personas. De esta forma, no tendrás que lidiar con ver todas esas actualizaciones, que te muestran lo que ellos tienen y tu no.

10) Nutre tus otras relaciones

Las parejas románticas no deberían ser tu única fuente de amor y afecto. 

Con demasiada frecuencia creamos la narrativa de que nuestras parejas nos completan.

Pero esto no es cierto. 

Hay otras personas que forman parte de tu vida y te complementan. 

Una amiga que te ayuda cuando estás triste, porque no lograste algo que querías. 

Un hermano que te acompaña al médico. 

Tu mamá cuando la llamas, porque tienes miedo de darte una vacuna.

Comunícate con tu familia y cultiva las relaciones con las personas que se encuentran actualmente en tu vida. 

Siempre puedes hacerte un tiempo para ellos, si realmente lo quieres.

Evita entrar en la dinámica del ermitaño. 

Éste termina convenciéndose a sí mismo, de que estar sólo le traerá menos problemas, que relacionarse con los demás.

Fortalece los lazos con tus amigos. Ayuda a los miembros de tu familia en los momentos de necesidad.

Ahora más que nunca necesitas crear fuertes conexiones no románticas con las personas. 

De esta manera, recordarás que la felicidad, la intimidad y la pertenencia provienen también de otros lugares. 

Esa conexión genuina toma diferentes formas.

11) Ten citas especiales contigo misma

Una de las cosas que las personas asocian con encontrar una pareja romántica, es poder compartir nuevas experiencias con ellos. 

Por ejemplo, probar un nuevo restaurante o hacer un elegante viaje internacional.

La mayoría de las personas retrasan la gratificación, hasta que encuentran a alguien con quien compartirla. 

Esto es algo que perpetúa la creencia social. 

No eres digno de cosas increíbles, a menos que encuentres a alguien con quien compartirlas.

También existe la idea de que las experiencias no son tan divertidas, a menos que las compartas con alguien.

Recuerdo vagamente las primeras veces que iba a restaurantes sola y me sentía terrible, pensaba que todos me miraban y sentían pena por mí. 

Hoy es algo que ha desaparecido de mi mente, puedo disfrutar una deliciosa comida con una caña fresca por mi cuenta tanto o más que con compañía. Se trata de momentos especiales conmigo misma. 

Vuélvete capaz de apreciar las cosas por tu cuenta y disfrutarlas de verdad por lo que son. 

Disfruta la independencia de no tener que ponerte de acuerdo con nadie y poder hacer siempre lo que tú quieres.

Es tu trabajo desmitificar lo que hace que las experiencias sean grandiosas. 

Es posible experimentar las cosas a solas con felicidad. 

La perspectiva de la compañía debe ser una adición a la felicidad existente. No la fuente primordial de ella.

12) Aprecia los momentos de felicidad que experimentas

Este deseo de mirar siempre más allá y obsesionarse con lo que falta en tu vida, se reduce a una sola cosa: el descontento.

Podrías tener la carrera más maravillosa, vivir un estilo de vida increíblemente cómodo y exitoso; y aun así no ser feliz. 

Te convences constantemente de que la única forma en que experimentarás la alegría será si conoces a alguien.

No importa lo que te digas a ti mismo, hay focos de felicidad en tu vida por todas partes.

Quizás tu amigo hizo algo muy divertido en el trabajo.

Tal vez lograste algo que te hizo sentir orgulloso. 

Quizás acabas de experimentar un momento que te hizo sentir paz plena.

Hay momentos de felicidad y satisfacción en tu vida todo el tiempo. 

No tiene que ser siempre algo trascendental. Hay tantas cosas simples que te pueden dar alegría y felicidad. 

El hecho de oler una flor cuando paseas volviendo a casa. Acariciar un perrito que se te acerca. 

Cuando comienzas a enfocarte en ellos y te das cuenta de que existen, pronto te darás cuenta de que estás a cargo de tu propia felicidad. 

Que la alegría es algo que puedes replicar fácilmente por tu cuenta.

13) Conviértete en tu mejor versión

Para la mayoría de las personas, tener pareja es sinónimo de crecimiento personal. 

Esto es así, porque comparten su vida con alguien. 

Están motivados para seguir mejorando mental, física y espiritualmente para esta otra persona.

Lo que la mayoría de la gente no se da cuenta, es que la vida como soltero puede ser liberadora.

Sin alguien a quien complacer, eres libre de crear tu propia identidad y convertirte en la mejor versión de ti mismo, sin concesiones.

¿Quieres viajar libremente por el mundo, aprender un deporte nuevo? Nadie puede detenerte.

¿Quieres tirarte en paracaídas o escalar una montaña? No hay una pareja que te pida que no lo hagas por miedo a que te suceda algo.

Puedes sumergirte profundamente en pasatiempos y perseguir desafíos, sin tener que preocuparte porque desatiendes a tu familia. 

Tampoco estar atento a cómo los cambios de tu estilo de vida podrían afectar a otra persona.

Eres absolutamente libre de evolucionar hacia una forma superior de ti mismo.

Puedes basarte en tus principios y estándares, de una manera que la mayoría de las personas comprometidas no pueden.

14) Mantén siempre tu vida entretenida

Una vez más, existe este mito que se perpetúa a sí mismo, de que tener una pareja equivale a tener cosas más interesantes que hacer en la vida.

Esto no es necesariamente cierto. 

Solo piensa en todas las personas que se han vuelto obsoletas en una relación.

El hecho de que estés sola no significa que no haya nadie más que pueda introducir cosas nuevas y emocionantes en tu vida.

Embárcate en esa loca aventura con tus amigas, entrena para ese maratón que te parece imposible con tus compañeros. 

Nunca te darás cuenta realmente de cuánta vida hay esperando ser descubierta por ti, hasta que realmente des el salto y la encuentres.

El objetivo de buscar la novedad es recordarte a ti misma, que la emoción y la felicidad adoptan muchas formas.

Todavía puedes conseguir esa emoción indescriptible, el asombro, cuando estás haciendo ala delta. 

Aún puedes conocer gente increíble y experimentar intimidad, incluso sin una pareja a tu lado.

15) Ofrece tu tiempo como voluntario y ayuda a los demás

Tienes toda esa energía dentro de tuyo queriendo salir. 

¿Qué mejor manera de canalizar tus afectos, ofreciendo tu tiempo como voluntario para ayudar a los demás?

Trabaja con organizaciones benéficas y busca oportunidades que te permitan sacar a relucir tu lado cariñoso y compasivo.

Si no tienes un compañero con quien compartir esos sentimientos, no significa que lo debas dejar encerrados dentro tuyo para siempre.

Hay otras personas que te necesitan, desde amigos, hasta completos desconocidos.

Esto puede evitarte la necesidad de conocer a alguien.

Hacerlo también satisface el complejo dentro de nosotros de sentirnos necesitados y amados.

Al ayudar a los demás, estás satisfaciendo el deseo muy humano de apoyar, cuidar y proteger a alguien.

16) Date cuenta que puedes tener una vida increíble

Has construido una carrera increíble. 

Te has esforzado mucho para conseguir lo que quieres. Has invertido tiempo y dinero para convertirte en la persona que eres.

Tu vida definitivamente es lo suficientemente buena para sentirte satisfecha por ella.

¿Incluso con todas estas cosas a tu alcance, todavía no estás contenta con quién eres?

¿Todavía estás mirando más allá de lo que tienes actualmente y esperando encontrar a alguien especial?

En este punto, tal vez sea el momento de darse cuenta de que eres parte del problema. 

El problema no es tanto que estés sola, sino que estés buscando activamente cosas fuera de ti misma para ser feliz. 

No pierdas el foco de lo que ya tienes y puedes seguir consiguiendo, sin que esto dependa de alguien.

Tus palabras y pensamientos tienen poder. 

Cuanto antes disfrutes de tus éxitos actuales e incorpores la idea que no necesitas a nadie para ser feliz, más fácil será apreciar tu vida por lo que es.

Estás cómoda, estás completa y tú eres la creadora de tu propia felicidad.