“Estoy obsesionada con mi ex”: 12 signos obvios y lo que puedes hacer

Después de atravesar una ruptura, es normal que persistan algunos sentimientos, pensamientos y emociones por tu ex.

Ya sea que hayas salido con alguien durante 6 meses o 6 años, la intimidad que conlleva construir una relación y compartir tu vida con alguien crea un vínculo fuerte. 

Uno que no se rompe automáticamente, sólo porque la relación se terminó.

Es tan fuerte a veces que aun después de años separados puede que pienses en él y de pronto te escriba. A mí me ha pasado. 

No significa necesariamente que sigas enamorada de tu ex, solo porque se te cae una lágrima, cuando suena una canción de ruptura durante tu viaje de regreso a casa. 

Tampoco, porque volviste 6 meses atrás en su cuenta de Instagram, después de cuatro cañas que te incitaron a hacerlo.

Todos somos humanos, y ese tipo de momentos son normales en casi todas las personas.

Sin embargo, hay ciertas señales reveladoras, que sí denotan que todavía estás enamorado de tu ex, por mucho que no quieras admitirlo. 

Es más, si estás leyendo este artículo, es muy probable que ya sepas la respuesta.

Pero si ese amor se vuelve una obsesión y el otro no quiere lo mismo que tú, puede ser un problema. 

Pero no te preocupes, no estás sola. Te enamoraste de él por una razón, y es algo normal si esos sentimientos siguen ahí.

Este artículo te ayudará a obtener claridad para identificar si lo que tienes es una obsesión por tu ex y qué puedes hacer al respecto. 

Luego podrás decidir si quieres avanzar y olvidarlo, o intentar de nuevo una relación con tu ex.

12 señales de que aún no has seguido adelante y estás obsesionada con tu ex:

1) Todavía piensas en él a diario

Pensar en tu ex de vez en cuando es normal y prácticamente inevitable. 

Esa persona y la relación que compartieron llevan mucho tiempo alquilando un espacio en tu mente. 

Por mucho que quieras, es imposible desalojarlos, en el mismo momento en que las cosas terminan.

En las primeras semanas o meses después de una ruptura, hay mucho en qué pensar. 

Es una parte saludable y necesaria que uno debe atravesar, para poder procesar las razones por las que la relación terminó.

Sin embargo, si han pasado muchos meses desde la ruptura y todavía te encuentras pensando en tu ex y en su relación día a día, eso es una señal de que hay sentimientos persistentes.

2) Estás buscando alguna forma de mantenerlo en tu vida

«¡Espero que podamos seguir siendo amigos!»

Es la clásica última frase después de una ruptura. 

En un mundo perfecto, todos seríamos amigos de nuestros ex, no nos mandarían a trabajar de adultos y habría paz mundial.

Desafortunadamente, si bien esa esperanza la tenemos, rara vez es una buena idea.

Si te sientes desesperada por mantener a tu ex en tu vida, es momento de que te pregúntese: 

«¿Cuáles son las razones detrás de esa necesidad?» ¿Todavía lo amas o es una obsesión?

3) Tienes reacciones emocionales, cuando recuerdas vivencias con él

Has pasado meses o años con esa persona, compartiendo experiencias, creando recuerdos y planeando un camino juntos.

Con toda esa información es inevitable que vengan a tu mente, cada tanto, recuerdos sentimentales. 

Conversaciones que compartieron, ese viaje que hicieron juntos a la playa o la vez que se dijeron «Te amo» por primera vez en aquel concierto. 

Las canciones, las películas o incluso ciertos alimentos pueden recordarte a tu ex.

Si bien es posible que algunos de esos recuerdos nunca desaparezcan, es la forma en que reaccionas ante ellos, lo que puede ser revelador.

Una cosa es, que nunca puedas volver a ese bar, donde tuviste tu primera cita, sin pensar en él. 

Pero otra cosa muy diferente, es si pasas por la puerta principal y se te llenan los ojos de lágrimas o tu corazón se acelera.

4) Comparas a todas tus potenciales parejas con tu ex

Cada vez que te relacionas con alguien en una aplicación de citas o conoces un chico nuevo, automáticamente lo evalúas, comparándolo con tu ex.

No puedes evitar que surjan pensamientos como «No es tan divertido como Pablo» o «No tocan la guitarra como él». 

Pareciera que ninguna de estas nuevas personas pueden alcanzar las cualidades de tu ex.

5) Te preguntas por qué los dos decidieron romper

Estás dudando de las razones por las que decidieron terminar la relación.

Quizás, lo que se sintió como un factor decisivo en el calor del momento, pueden comenzar a parecer problemas u obstáculos que se pueden resolver juntos.

Ahora has tenido tiempo y espacio para obtener una nueva perspectiva sobre lo que es realmente importante. 

Piensas que la decisión de separarse pudo ser errada.

6) Constantemente revisas sus cuentas en las redes sociales

Sin siquiera ser plenamente consciente del hecho de que estás escribiendo su nombre en la barra de búsqueda, te encuentras mirando su perfil a los pocos segundos de abrir Instagram o Facebook. 

Estás buscando sus actualizaciones todos los días, controlando lo que está haciendo y, lo más importante, con quién lo están haciendo.

Estás leyendo cada pie de foto e historia, preguntándote si alguno de ellos podría ser un mensaje sutil para ti.

Te aferras a cada publicación, porque te permite sentir que todavía estás involucrada en su vida.

7) Estás haciendo cambios en tu vida pensando en él

Nuevo corte de pelo y nuevo atuendo. ¡Listo!

Nuevos materiales costosos para un nuevo pasatiempo, que probablemente dejarás en tres semanas, pero que te harán sentir mejor mientras tanto. ¡Hecho!

Hacer algunos cambios en tu vida para cambiar tu rutina y llenar el vacío dejado por tu antigua pareja es necesario cuando atraviesas una ruptura. 

Esto es independiente a lo que sigas sintiendo por tu ex.

Pero, si estás haciendo cambios en tu vida con la esperanza de que las noticias lleguen a tu ex, es una alerta. 

O puedes estar haciendo cambios que piensas mejorarían la conexión que tenías con él, esa es una clara señal de que todavía estás obsesionada con la idea de un futuro juntos. 

8) Él sigue siendo la primera persona con la que deseas compartir las novedades en tu vida

Ya sea algo emocionante, como un ascenso en el trabajo, o algo angustiante, como la muerte de tu mascota. 

Cuando tomas el teléfono y quieres hablar con alguien, el primero que viene a tu mente es él.

Tu antigua pareja celebraba de una forma super divertida tus buenas noticias y te ayudaba a procesar las malas, haciéndolo más llevadero. 

Independientemente de cuánto tiempo haya pasado desde que hablaron la última vez, todavía quieres compartir lo que sea con él. 

9) Estás celosa de cualquier persona con la que tu ex pasa tiempo

Ver una foto publicada en las redes sociales de tu ex con otra persona o verlo reír al otro lado de la habitación con una nueva amiga, te enferma de envidia.

Te encuentras preguntándote de qué están hablando, de qué se están riendo. 

Estás deseando ser tú la que está compartiendo ese momento o bromeando con él. 

Alerta de obsesión.

10) No te estás deshaciendo de los recuerdos de la relación que tuvieron

Su remera todavía está escondida en el fondo de tu armario. 

Su colonia medio vacía todavía está en un estante del baño.

Tal vez ustedes ya hayan hecho la devolución de cosas. 

Pero no puedes soportar tirar los que se escaparon en el camino o no se consideraron lo suficientemente importantes como para ser devueltos.

Te estás aferrando a esos artículos, porque simbolizan a tu ex y todavía no puedes soltarlo.

Incluso esa camisa de banda de heavy metal, ligeramente andrajosa, que solías odiar.

11) Te importa la opinión que tu ex tiene de ti

Sin importar en qué términos finalizaron la relación, aún quieres que tu ex tenga una buena opinión de ti.

Cuando tomas decisiones, ya sea algo pequeño, como aprender a cocinar, o algo grande, cómo cambiar tu trayectoria profesional, te sorprendes a ti misma preguntándote cuál sería su opinión.

12) Siempre lo mencionas en tus conversaciones

Para rememorar los recuerdos felices, o una oportunidad para obtener información nueva sobre lo que está haciendo ahora. 

La realidad es que aprovechas cada oportunidad para dirigir el tema a tu ex, cuando hablas con tus amigos. 

Y sí, hasta ellos se han dado cuenta de que sigues enganchada con él. 

Ya no se sorprenden de como haces para que cualquier tema sea bueno para evocarlo una vez más.

Tu elección: ¿volver a estar juntos o seguir adelante?

¿Alguno de las señales anteriores te ha llamado la atención? ¿Desencadenaron una serie de emociones en ti? 

Por supuesto, el amor o la nostalgia, pero también la confusión, la tristeza o incluso la frustración son perfectamente normales. 

Ahora que puedes admitir que tienes una obsesión por tu ex, ¿qué se supone que debes hacer al respecto?

Por complicado que parezca, en realidad hay dos simples opciones. 

Si aún amas a tu ex: volver a estar juntos o seguir adelante.

Piensa en las razones de la ruptura y en cómo te sientes en este momento.

Si rompiste por algo importante, como un engaño o diferencias en sus valores fundamentales, y el darte cuenta de que todavía lo amas viene acompañado de frustración y arrepentimiento, seguir adelante podría ser la opción más saludable para ti.

Si terminaron por algo más pequeño, o ni siquiera puedes recordar exactamente por qué terminaron, y cada vez que piensas en tu amor por él sientes mariposas en el estómago, podría valer la pena volver a intentarlo.

Será oportuno contactarlo para decirle como te sientes y ver que es lo siente su corazón también.