¿Eres una persona superficial en el amor? 12 maneras de evitarlo

Puede ser que hayas notado un patron en tu comportamiento a la hora de elegir los chicos para tus citas. 

Y lo cierto es que, ¿a quién no le atrae alguien guapo? 

Pero puede ser que hayas llegado a un punto en el que te preguntas si eres una persona superficial en el amor. 

Podrías sentirte a veces frívola y que lo que más te importa son las apariencias.  

Tal vez pienses que esta podría ser la razón por la que tienes mala suerte en el amor. 

Hay tantas buenas personas que ignoraste simplemente porque no parecían ser tu tipo o porque no las consideraste lo suficientemente atractivas.

Para ser honesta, ser un poco más abierta puede, definitivamente, ampliar tus posibilidades en el amor. 

Al final de cuentas sabemos que la belleza no lo es todo. Y una profunda conexión con alguien va mucho más allá de cómo él pueda verse. 

En este artículo, hablaremos de todo lo que necesitas saber.

12 maneras en las que puedes evitar ser superficial cuando tengas citas

1) No hagas de la apariencia la principal prioridad

Parece redundante, lo sé, pero es necesario poner el énfasis en este punto. 

Por supuesto necesitas sentirte atraída por tu cita, no hay duda de que salir con alguien que no te atrae físicamente no resultaría en nada bueno.

No digo que debas salir con un 2/10 en tu escala de atractivo porque eso podría crear problemas más adelante. 

Pero en lugar de salir solo con personas que consideres un 8 a un 10, puedes darle una chance a un 5 que además tenga una gran personalidad.

La belleza exterior es sólo una de las muchas cualidades que puedes buscar en una pareja. 

También la inteligencia puede ser muy atractiva, un buen sentido del humor, valores en común, entre otras mil características.

Deberías tratar de expandir tu definición de belleza. Cuestiona tus gustos y, sobre todo, cuestiona tus estándares en una relación.

Cada persona es atractiva a su manera y tal vez sea bueno evitar descartar a las personas simplemente porque no están a la altura de los estándares de belleza de la sociedad.

2) Piensa a largo plazo

Si te preocupas demasiado por la apariencia y olvidas todo lo demás, es hora que recuerdes que la apariencia se desvanece con el tiempo. Lamento decirte que tú tampoco estás exenta de ello. 

Incluso las personas que eran excepcionalmente bellas a los 20 probablemente se verán normales cuando lleguen a los 50. 

E incluso si encuentras a alguien atractivo hoy, comenzará a perder esa estética con el tiempo. Confía en mí, incluso la chica más bonita o el chico más guapo del mundo se volverían comúnes a nuestros ojos si los vemos todos los días.

Poniendo un ejemplo extremo para que entiendas la perspectiva:

¿Y si tu pareja a quién amas, de repente se quema en la cara? ¿Dejarías de amarlo?

Es quién es la persona lo que realmente importa. 

¿Puedes aprender a mirar más allá del físico y ver el alma del otro? 

Ahí es donde encontrarás la verdadera belleza. 

3) Entiende y respeta las diferencias de opinión

Todo el mundo tiene su punto de vista. Y no todo el mundo está siempre de acuerdo.

Obviamente cuando conozcas a alguien nuevo puedes tener diferencias y podría haber algunas opiniones no negociables para ti. 

Después de todo, las opiniones son más que «solo» opiniones: son cosas muy personales y dan forma a nuestra perspectiva de la vida.

Y es por eso que cuando hablas con alguien, es importante tratar de entender sus opiniones y por qué piensa de cierta manera. Al final de cuentas somos el resultado de todo lo que hemos vivido y cada uno es único gracias a eso. 

Comparte tus propias opiniones de forma honesta también. Al final de cuentas es la mejor forma de conocerse más íntimamente. 

Cerrarte a la posibilidad de una segunda cita, sólo porque tienes opiniones diferentes sobre algo, es una garantía de que te resultará difícil encontrar el amor verdadero. 

Ahora, si simplemente no puedes encontrar ningún punto medio y hay demasiadas diferencias no negociables entre ustedes dos, entonces está perfectamente bien buscar otra cita. 

Pero al menos deberías intentarlo una vez más. Después de todo, una salida y unos tragos siempre son buena idea.

4) No juzgues demasiado rápido. Cuestiona tu definición de “estúpido”

Si él hace un chiste malo o te dice «Me gusta ver reality shows», y automáticamente piensas que es un estúpido, estás siendo superficial.

¿Qué pasa si tu cita, que dice que le gustan los reality shows, también es un emprendedor y tiene un lado espiritual que desconoces, o está ayudando a los niños en África?

Afortunadamente, se puede ser inteligente y además disfrutar de cosas “superficiales» o poco profundas. No te apresures en juzgar. 

Claro, tu cita puede no saber nada del arte contemporáneo que te apasiona, pero también hay muchas otras cosas de las que tú no sabes nada. 

¿No crees que es mejor enfocarte en lo que puedes aprender del otro más que ver lo que no te agrada? Dale tiempo para que te sorprenda. 

5) Escucha más, habla menos

A veces es posible sentir la tentación de interrumpir y hablar por encima de las personas. A veces nos entusiasmamos y no podemos esperar para compartir nuestra experiencia sobre un tema.  Ten presente que puede parecer que asumes que sabes exactamente lo que está diciendo el otro, o que simplemente que no vale la pena escucharlo.

Tengo algo para decirte al respecto: no lo hagas.

Por lo general, las personas superficiales no están tan interesadas en escuchar a los demás. Muchos creen que ya entendieron a todos y lo saben todo. 

Por eso son tan superficiales: se ciegan a la profundidad y los matices que existen en las personas.

Esto es especialmente importante en las citas. 

Mantén tu boca cerrada cuando sientas la necesidad de interrumpir y dar explicaciones. Escucha al otro, hazle preguntas y, de hecho, piensa más de un segundo en lo que vas a decir. 

De esta manera, tendrás una comprensión más profunda de exactamente qué tipo de persona es este chico con el que has salido.

6) No juzgues por estatus social

Vivimos en un mundo crítico, que se ha llenado de demasiadas cosas para juzgar a las personas. 

Educación, riqueza, raza, intereses e incluso la misma familia de la que proceden.

A veces, cuando recibimos consejos, de familia, amigos, sobre con quién salir y a quién evitar, puedes escuchar cosas como «no salgas con alguien de familia con pocos recursos» o «no te juntes con alguien que no haya terminado la universidad» y eso, sinceramente, simplemente está mal.

Deberías juzgar a las personas en función de sus propios méritos, y no, por si tienen un título universitario a su nombre o si provienen de un entorno pobre.

Después de todo, el hecho de que alguien tenga un título no significa que sea inteligente. 

Y lo opuesto también es cierto: el hecho de que alguien no haya puesto un pie en la universidad no significa que sea tonto.

Lo mismo aplica para la riqueza. Algunas personas que nacieron en cuna de oro saben tan poco sobre el dinero que con el tiempo se volverán más y más pobres. 

Del mismo modo, algunas personas que nacen pobres atravesaron tantas cosas que saben mucho más y hasta podría estar destinadas a convertirse en multimillonarios.

7) Deja de comparar

Puede ser tentador mirar a un chico con el que has salido a tomar una caña o inclusive a tu pareja actual, y compararlos con otras personas que conoces. En realidad lo mejor es que evites hacerlo.

Cuando estás con alguien, tu intención debería ser conocerlo por quién es y comprenderlo. 

Y cuando te la pasas comparándolos con otras personas, en realidad no estás haciendo eso.

Lo que haces cuando comparas es tratar de ver qué tan bien encajan dentro de un cierto «molde» que has definido para ellos. O lo que es peor un molde que alguien más ha definido para ti. 

Imagina que alguien con quien estás saliendo te dice que le gusta el vino.

Según tus vivencias relacionadas al alcohol podrías pensar que, si tu cita bebe un poco más de la cuenta, debe ser un alcohólico como lo fue tu padre.

Pero claramente ese no es necesariamente el caso, y lo que debes hacer es tratar de entender su amor por los vinos o darte cuenta que tal vez estaba muy nervioso por su encuentro contigo.

Existe también una mínima probabilidad de que también sea un borracho, puede suceder. Pero es más posible que le guste degustar el buen vino y de vez en cuando se entusiasme con él.

8) Toma los rumores con pinzas

Dar demasiada importancia a los rumores es una de las peores cosas que puedes hacer en una relación. 

A la gente le gusta hablar. Si de niña has jugado al teléfono descompuesto sabes cómo funciona, Cada vez que se vuelve a contar, la historia se distorsiona cada vez más. 

Las mentiras se convierten en verdades, las especulaciones en acusaciones.

Nunca confíes en los rumores y haz todo lo posible por mantenerte alejada de los chismes. Participar en ese comportamiento solo te llevará a la paranoia y la persecución. Si dejas que tu mente te domine, eso erosionará la confianza entre tú y tu chico.

Lo que debes hacer si alguna vez escuchas algo particularmente perturbador es tratar de verificar la verdad por tu cuenta, o preguntar directamente.

Todos seguramente hemos sufrido los rumores en carne propia. Recuerdo cuando trabajaba en una gran corporación hace años, alguien pensó que era buena idea decir que yo me jactaba de salir con el director de la empresa. Eso me trajo perjuicios por años en la empresa cuando era una mentira inventada. Y ni hablar si hubiera tenido pareja en ese momento y él creía que esto era cierto. Ya entiendes el punto. 

9) Conoce a muchas personas

Una forma muy eficaz de dejar de ser superficial es tener una mente más abierta. Y una de las mejores formas de volverse más abierta es salir y conocer gente. 

Expande tus horizontes y trata de conocer, comprender y hacerte amigo de personas de todos los ámbitos de la vida.

Y si quieres ir más lejos, viaja. Es inexplicable el valor que viajar puede aportar a tu vida, expandes tantos tus horizontes y conoces otras culturas que no tienes más alternativa que abrir tu mente. 

También es bueno por exponerte a perspectivas e ideas que son directamente opuestas a las tuyas. 

Esto te ayudará a comprender por qué estas personas piensan de manera diferente y sabrás de dónde surgen sus puntos de vista.

Y si alguna vez tienes pre-conceptos de cierta personas, siempre tienes la oportunidad de aclararlos y saber cómo es realmente.

A medida que amplías tus horizontes, obtienes más oportunidades de conocer a las personas real y profundamente. 

Verás cómo será más fácil para ti ejercer la compasión y el perdón, y comprender y conectarte con todo tipo de personas.

Entonces, cuando salgas con personas, podrás controlar más fácilmente cuando te desagrade algo o alguien por que tienen perspectivas tan diferentes a las tuyas.

Y en lugar de marcharte o entrar en una discusión acalorada, podrás ofrecerle a tu cita una discusión inteligente.

10) No te obsesiones con la opinión del resto

Nunca dejes que la opinión de los demás dicte tus relaciones. No se puede ser más superficial que eso.

Me refiero a descartar a una persona porque tus amigas piensan que está excedido de peso, no es lo suficientemente cool o porque piensan que es feo y está muy por debajo de tu nivel.

Recuerdo una obra de teatro que vi una vez hace tiempo, se llamaba “Gorda” y contaba la historia de dos personas que se enamoraban pero terminaban separándose porque él no lograba superar el “que dirán”. Es simplemente triste. 

Cuando estás en una relación con alguien, lo que sea que esté pasando entre ustedes dos es asunto de ustedes y de nadie más. 

Otras personas no tienen derecho a influir en lo que deberías pensar sobre sus pasatiempos, apariencia, antecedentes y cosas por el estilo. 

Y si insisten en entrometerse, probablemente no sean tan buenas amigas como pensabas en primer lugar.

Por supuesto, hay cosas que si deberías detenerte a pensar un poco. Por ejemplo, se te advierten sobre cosas que podrían tener consecuencias reales para ti.

Cosas como que te digan que tu cita es extremadamente celosa y está tratando de separarte de ellos, o que podría ser agresivo y peligroso.

11) Sé genuina

Una persona superficial trata de vestirse lo más bonita posible para verse siempre perfecta frente a los demás. Nunca se permitirá un día con el cabello despeinado. 

Si sabe que alguien la visita, hará todo lo posible para que la casa se vea impecable, sólo para impresionar a sus visitantes. 

Si conoce a alguien que ama la música, es posible que pretenda saber más sobre música de lo que realmente sabe, sólo para quedar bien.

Este tipo de actitud nunca te va a servir cuando salgas con alguien. 

Por supuesto que es posible mantener las apariencias por ciertos períodos de tiempo. 

Pero, en el fondo lo sabes, todo eso se va a desmoronar con el tiempo. Y todas esas producciones y mentiras solo harán que tu pareja, cita o amigo con beneficios se sienta traicionado.

En cambio, debes esforzarte por ser tú misma. No intentes fingir ser más de lo que eres o directamente algo que no eres.

Si te encanta la pizza de piña, no finjas que la odias simplemente porque tu cita piensa que poner piña en la pizza es un asco. Lo mismo con la música o cualquier gusto que tengas en realidad.

Ser auténtica hará que no necesites mantener una mentira y tu relación será mucho más saludable. 

Sino tendrías que preocuparte todo el tiempo de que tu cita no descubra tus mentiras, o de cuándo, y cómo tendrías que lidiar con eso cuando quedes expuesta.

Y si ser genuino significa perder al hombre, entonces significa que no era para ti.

12) Menos compras y más introspección

Una persona superficial está muy ocupada en las apariencias, por lo que es probable que lo que más satisfacción le genere sea cobrar el sueldo para ir de compras. 

En lugar de querer tener siempre lo último intenta profundizar en otras cosas más importantes. Encuentra la felicidad en lo simple, medita, conecta con la naturaleza, la verdadera belleza está en las cosas más simples. 

Reutilizar tu ropa, donar lo que no usas y llevar una vida minimalista puede ayudarte en este sentido. 

No digo que tengas que andar siempre con la ropa gastada y rota, pero no hace falta un guardarropas siempre nuevo y lleno de cosas que no utilizas en años. 

Conclusión

Lo más importante para dejar de ser una persona superficial, en las citas y en cualquier aspecto en realidad, es, en primer lugar, expandir tu mente y tus experiencias de vida.

Preguntate cómo la sociedad define ciertos conceptos, a una novia o novio “ideal» por ejemplo y crea tu propia definición, que con suerte incluirá un buen corazón en lugar de solo un cuerpo marcado.

Enfócate más en la esencia de las cosas y deja de ver sólo el aspecto exterior. Piensa si en realidad quieres priorizar a alguien guapo y vacío o a una persona real, con defectos y muchas cosas para aportarte. 

Cuando finalmente puedas manejar eso, entonces todas las piezas comenzarán a encajar y te serás cada vez menos superficial.

No es algo fácil por lo que combatir, como dijimos al inicio, a todos nos atrae la belleza. Pero separarnos de lo exclusivamente visual, es la mejor manera de tener una vida auténtica.