Cuando a tu pareja le molesta todo lo que haces: las 10 razones y qué hacer

Estás junto a tu pareja hace un tiempo y esos maravillosos momentos que vivieron al inicio de la relación ya han quedado muy atrás.

Seguramente te sientes triste y confundida, porque no entiendes por qué ahora a tu pareja le molesta todo lo que haces.

Para poder ayudarte con este problema bastante común, comencemos por indagar las razones por las que tu pareja se irrita con cada cosa que haces.

Además, veremos qué es lo que puedes hacer para revertir esta situación y volver a ser felices.

10 motivos por los que a tu pareja le irrita cada cosa que haces 

1) Mala comunicación

Para que una relación funcione, una de sus bases fundamentales tiene que ser la comunicación regular.

Además, los mensajes transmitidos deben ser efectivos para ambas partes. De lo contrario, podría traerles muchos problemas. Estos inconvenientes no tienen que ver con la pareja, sino con que el mensaje no ha llegado de la manera correcta.

Adicionalmente, las personas que se enojan por todo pueden tener justamente mala comunicación y por ello es que se irritan.

No saben cómo expresar lo que piensan y sienten y esto los frustra provocando su enojo. Sienten que nadie los entiende y la salida más rápida es enfadarse.

Afortunadamente este problema se puede solucionar trabajando juntos. 

Siéntate a hablar con él y trata de comprenderlo, por más que no pueda expresarse bien.

Hazle preguntas para entender mejor lo que quiere decir de forma amorosa. Muestra interés por lo que te quiere transmitir y hazlo sentir acompañado.

Comunicarse de forma correcta es un proceso que les llevará tiempo. ¡Disfrútenlo! En el camino se conocerán mejor e incluso podrían descubrir cosas de ustedes mismos que no sabían.

2) Distintos valores

Es una realidad que cada persona es diferente. Pero en las parejas es elemental compartir ciertos valores, para poder recorrer el camino de la vida juntos. 

Algunos incluso no son negociables y pueden llegar a romper la pareja, si no llegan a ponerse de acuerdo.

No congeniar con valores importantes para ambos puede hacer que tu pareja se moleste constantemente. Esto se debe a que, al no encontrar una solución, él se resienta.

El tema está en que, si le es difícil entender que la persona de al lado pueda tener una visión distinta de las cosas, puede irritarse constantemente.

Para buscar una solución lo que puedes hacer por tu parte es exponer todas estas diferencias un día con él.

Hablen de porque sus valores son tan importantes y vean si la otra parte está dispuesta a hacer concesiones o mejor aún, quizás puedan llegar a cambiar su opinión, si encuentra su argumento válido.

Tal vez había algo que no habían visto y un punto de vista diferente cambió su visión de las cosas.

Nuevamente, la comunicación en la pareja es fundamental, para tener una mayor posibilidad de reconciliación.

3) Tiene diferentes formas de afrontar situaciones y problemas

Quizás tu compañero y tú tengan maneras distintas de resolver ciertas cuestiones.

Por ejemplo, uno puede ser más tranquilo o intelectual para solucionar conflictos y el otro es más directo y es capaz de practicar la confrontación espontanea.

Estas distinciones tan grandes en las personalidades de los dos pueden provocar constantes discusiones, sin poder llegar a un acuerdo.

Pero todos conocemos la frase “los opuestos se atraen”, y por algo tú y él terminaron estando juntos. 

Esto no quiere decir que en el largo plazo no funcione y deban buscar nuevos caminos

Sin embargo, también existe la posibilidad de encontrar un término medio en el que puedan afrontar la vida juntos. Siempre y cuando ambos pongan de su parte.

Otra posibilidad es ceder algunas veces tú y otras él, para solucionar de cierta manera los desafíos que se les presentan.

La búsqueda de equilibrio por ambas partes de la relación es fundamental para que esta funcione.

4) Falta de inteligencia emocional

Todas las personas somos seres emocionales. Por lo tanto, en todas las relaciones que establecemos, se encuentran presentes en gran medida. 

El problema está cuando se ignoran algunas emociones o no se reconocen. Entonces esto lleva al enfado, resolviendo de forma equivocada lo que nos hace sentir mal. 

Un ejemplo muy común es cuando los hombres se sienten tristes.

En lugar de sentir profundamente esta tristeza, la rechazan por miedo a mostrarse vulnerables. Entonces, en lugar de sentirse triste, los inunda la rabia o la ira.

Esto sucede con muchas emociones en nuestra sociedad, que nos ha enseñado a reprimir.

Si no lo hacemos sentimos vergüenza, pensamos menos de nosotros mismo o tenemos miedo de que los demás piensen mal de nuestra persona.

La realidad es que, si la persona que tenemos al lado no nos acepta como somos, esta pareja no es la indicada para nosotros.

Habla con tu ser amado y dile que es libre de ser quien es y expresar sus emociones, siempre que no sea perjudicial para ninguno de los dos.

Vean juntos como pueden ser inteligentes emocionalmente, expresándose o gestionando sus sentimientos de la mejor manera para ambos. 

Esto seguramente aliviará la presión que él siente por mostrar su lado más sensible y de a poco volverá a ser feliz.

5) Estrés

Cuando uno se encuentra estresado todo su cuerpo se encuentra en estado de alerta, lo que favorece a la irritabilidad, debido a tanta tensión.

Si tu pareja está pasando por mucho estrés, este puede ser el principal motivo por el que le molesta todo lo que haces. 

De cualquier forma, no es justo que tu pareja te maltrate o discuta. Tú no eres la razón de su disgusto. El verdadero problema se encuentra en el exterior y esto debes hacérselo notar.

Si él se da cuenta de esto y comienza a hacer un esfuerzo para manejar mejor su estrés, entonces puedes ayudarlo escuchando que le sucede.

Además, puedes sugerirle formas de manejar las situaciones que lo tiene así.

Además, una forma muy efectiva de bajar el estrés es entretenerse y relajarse con cosas que nos gustan.

Sugiérele alguna salida divertida a un lugar nuevo o que comience a practicar ese hobbie que hace años que quería comenzar.

También pueden organizar reuniones con amigos y familiares para pasar un gran momento y hacer una pausa de sus problemas.

Verás que luego de esto, afrontará todo con energías renovadas y ya no se irritará tanto contigo.

6) Necesidades no resueltas

Este punto se encuentra muy relacionado a la mala comunicación.

Esto es así, porque quizás a tu pareja le molestan cosas de ti, pero no ha encontrado la manera de transmitírtelas. Entonces se encuentran allí latentes en él y le molestan. No las resuelve contigo y lo irritan. 

Una situación así no conduce a una relación saludable. Trata de entender por qué está tan molesto, sentándote con él para hablar juntos.

Otra cuestión a tener en cuenta es que, quizás algunas características de tu personalidad no le permitan abrirse.

Tal vez tiene miedo de que lo que te diga pueda hacer que te enojes y termines la relación o simplemente no quiere irritarte.

O tal vez él te ve demasiado ocupada y piense que no te encontrarás lo suficientemente receptiva para poder entenderlo.

Otra posibilidad es que él ya te haya dicho lo que le sucede, pero tú no lo has comprendido o aceptado. 

Cuando él se acerque a pedirte algo, tómate el tiempo para prestarle toda tu atención e intenta ser más servicial.

También hazlo sentir especial, sé más cariñosa con él y consiéntelo con algo que le gusta.

7) Conflictos con uno mismo

A veces el motivo de que le moleste todo lo que haces no tiene que ver contigo, sino con conflictos internos que tiene él. 

Tal vez son cuestiones que no está pudiendo resolver por sí mismo y esto le provoca frustración y enojo. 

Lamentablemente, tú eres la persona que se encuentra a su lado y su irritabilidad la dirige hacia ti. 

También puede suceder que no quiera admitir estas problemáticas que tiene consigo mismo, echándote la culpa de todo lo que sucede.

Si notas que este es el caso, una opción que puedes recomendarle es que haga terapia. Un psicólogo puede ayudarlo a encontrar el camino para entender qué es lo que le sucede, expresarse y resolverlo juntos.

Muchas veces queremos ayudar a nuestra pareja, pero esta no nos deja. Pueden existir diferentes motivos para esto: no quiere mostrar debilidad, quiere arreglárselas solo o no quiere molestarte con sus problemas.

Entonces una persona neutral como un terapeuta puede resultar de gran ayuda.

8) Se desquita contigo por problemas personales

Una cosa es cuando tu pareja está mal y, por tenerte al lado, le molesta todo lo que haces. 

Otra muy diferente es, cuando conscientemente descargar su ira y frustración maltratándote. 

Tal vez estés notando que busca constantemente discutir contigo.

Las cosas más tontas son un gran problema para él y tú siempre eres la causante de ellas.

Entonces, se enoja constantemente contigo y tú hasta a veces no entiendes por qué. Te parece que es ilógico por lo que te está culpando.

Quizás él se encuentre transitando inconvenientes en el ámbito laboral, con algún familiar o amigo, o contigo. Al no afrontar sus problemas, no los soluciona, y tú eres su vía de descarga.

Si este es tu caso no debes permitirlo. Por más que lo ames y quieras ayudarlo, permitirle que te maltrate, no es amor.

Muchas mujeres se compadecen de su pareja y piensan que, si los dejan descargarse, ellos se sentirán mejor. Esto no es así. La solución verdadera es resolver los verdaderos problemas, de lo contrario continuará el maltrato indefinidamente.

Luego de decirle bien claro que él no tiene derecho a hacerte daño con sus palabras, y él lo haya comprendido, puedes proceder a charla con él. Juntos pueden ver como solucionan los problemas que le preocupan en verdad.

9) Baja autoestima

Cuando tienes la autoestima baja tu capacidad de valorarte disminuye y comienzas a sentirte mal contigo mismo. Este malestar provoca irritabilidad y hace que la persona que lo sufre discuta más de lo habitual. 

Este es otro factor que no tiene que ver contigo, sino que es un trabajo interno que debe solucionar él. Por lo general, uno logra superarlo más fácilmente con la ayuda de su pareja.

Lo que puedes hacer es reforzar el valor que tienes tú por él.

Si tu pareja experimenta inseguridades, puedes expresarle lo bien que te sientes a su lado. Incluso, puedes mencionarle la seguridad que sientes, cuando caminas de su mano por la noche.

Cualquier aspecto que lo haga sentir que te protege y cuida, es buena idea decírsela. De esta forma verá que lo aprecias como hombre y como persona, y volverá a confiar en sí mismo.

También hazle notar que bien se desarrolla en todos los ámbitos de su vida, el trabajo, con su familia, como ayuda a sus amigos, entre otras cosas. 

Él seguramente te lo agradecerá y estará más animado.

10) No cumples con las expectativas que tu pareja tenía de ti

También existe la posibilidad de que, si su relación no lleva mucho tiempo, él haya creído que eras de una manera diferente.

Con el tiempo te ha conocido mejor y se ha dado cuenta de que eres de otra. Esto provoca enojo en él y la no aceptación de tu verdadera personalidad.

Este es un error muy común, cuando dos personas comienzan a conocerse.

Puede suceder que en la etapa de enamoramiento él te haya idealizado y luego de un tiempo comienza a verte como realmente eres.

Entonces empieza a ver cosas que no le agradan de ti y comienza a estar irritable por todo.

Si sientes que es esto lo que le sucede, puedes planteárselo y pedirle que te diga que es lo que no le gusta. Intenten ver si son cosas negociables para ambos y pueden llegar a un acuerdo. 

Si esto no es así, entonces no son adecuados el uno para el otro. Entonces, lo mejor para ambos es que conozcan otras personas. Nadie quiere tener a su lado una persona que le moleste como es.

¿Qué es lo que tú debes tener en cuenta, cuando a tu pareja le enfada cada cosa que haces?

Cuando te encuentras ante una de estas situaciones, en la que cada pequeña acción que tienes es un gran problema para él, es que no saques conclusiones apresuradas.

Lo primero que debes pensar, si conoces bien a tu pareja, es que esta reacción no es algo normal en él y que algo está sucediendo. 

Para saber ciertamente de que se trata, lo mejor, como dije anteriormente, es comunicarse directamente con él.

Sino lo que puede ocurrir es comiences a crear historias en tu mente, que quizás finalmente no sean ciertas.

Tal vez con ellas te frustraste, te sentiste desvalorizada y enojada, para darte cuenta más tarde de que nada de esto era cierto, cuando finalmente lo aclaraste con él.

Lo que sí puedes hacer es tomar toda la información de la situación lo más objetivamente posible. No hacer suposiciones, ni sacar conclusiones propias. Solo toma las cosas que son realmente concretas. 

Acércate a él y pregunta sobre todo lo que tengas dudas, esta es la vía hacia el entendimiento mutuo. Además, si no entiendes la situación, tampoco sabrás como actuar correctamente.

También en los momentos que se enfada puedes pedirle a tu pareja que te diga en detalle cuál es el origen de su enojo. Expresa tu opinión al respecto de forma asertiva y valora si él se comunica contigo y quiere solucionar el conflicto. 

La comunicación asertiva es la habilidad de expresar nuestros sentimientos y necesidades, pero prestando atención a no herir ni ofender al otro.

¿Qué es lo que puedes hacer para que deje de enfadarse todo el tiempo contigo?

Si le planteas la situación y él quiere arreglar las cosas, existen técnicas que pueden ayudarlos a solucionar los problemas entre ustedes dos.

Por ejemplo, escriban una lista de 5 cualidades que valoran del otro. A veces por la vida ajetreada que tenemos, olvidamos lo grandiosa que es la persona que tenemos al lado.

Dediquen más tiempo para estar juntos, aunque sea solo 10 o 15 minutos al día y destaquen como él otro hace que su vida sea mejor.

Focalicen su atención en lo positivo. Esto lo pueden hacer contándose tres cosas por las que están agradecidos todos los días.

Los conflictos, pueden ser sanos y constructivos para la pareja.

Nos ayudan a crecer, entender al otro y ver las cosas que no funcionan en ella. Claro, que luego debemos tomar acción para modificar y mejorar estas problemáticas.

Un conflicto puede ser una oportunidad de cambio positivo y un camino hacia la felicidad de la pareja.

Además, la fortalece y hace que se ame más a la otra persona, más allá de cualquier adversidad que tengan que atravesar.