16 formas efectivas de decirle a tu pareja que te sientes mal

Por más maravillosa y sana que sea una relación de pareja, siempre habrá desafíos. 

Todos somos distintos y hemos vivido experiencias en nuestras vidas que nos han marcado. 

Esto nos ha moldeado a una forma particular de ver las situaciones que difiere para cada persona.

Entonces, es normal que tengas desacuerdos con tu pareja. 

Podrías haber esperado que él actúe de una manera y no lo hizo, tal vez sientes que hace un tiempo te está descuidando o podría estar haciendo cosas que te irritan mucho. 

Pero ¿qué sucede cuándo algo te hace sentir muy mal y no sabes bien cómo comunicarlo a tu pareja o no te animas a confrontarlo? 

Seguramente lo quieres, y no quieres hacerle daño. 

Tampoco deseas iniciar una discusión y que esa discordia pueda perjudicar su relación.

O podrías estar tan enojada que sientes que no puedes manejar la ira y comunicar de una forma productiva lo que sientes. 

Lo último que quieres es ser tú la que genere el conflicto. 

Además, que tu pareja te haya hecho sentir mal no significa que la relación esté condenada al fracaso. Simplemente es una señal de que es hora de sentarte a conversar con él.

Aquí entraremos en detalle, para que al finalizar, tengas en claro cuál es la mejor estrategia para hablar con tu pareja. 

Aplicando estos concejos es probable que mejores la comunicación y la relación. 

16 formas de comunicarte efectivamente con tu pareja cuando algo te molesta

1) No caigas en el error de responder “estoy bien” si no lo estás

A veces nos resulta tan complicado tener esas conversaciones “difíciles” que directamente las evitamos. 

Y eso realmente no ayuda a nadie. 

Si te sientes mal, tu actitud hacia tu pareja cambiará inevitablemente. 

Pero es posible que él no lo note. Lo cierto es que no puedes esperar que él adivine lo que estás sintiendo, si no le hablas. 

Y peor aún, si él te pregunta qué te pasa y tu respondes “nada” no pretendas que él insista y luego te ofendas por que no hace nada. 

Es probable que él crea en lo que le dices y deje de insistir. 

Así que si algo te molesta, debes comunicarlo. 

Y si aún no sabes bien cómo expresar lo que sientes, simplemente pídele un tiempo para poder elaborar tus ideas y hablarle con claridad. 

Podrías decirle: “me siento confundida con ciertas cosas, déjame que me aclaro y hablemos luego” o “me siento triste, todavía no tengo muy claro por qué. Necesito pensarlo, ¿puedes darme un poco de tiempo?”

Lo importante es que no niegues que algo está pasando. Eso sólo agravará la situación. 

2) Tomate un tiempo y prepárate para conversar con él

Tal vez no estés del todo segura cómo plantearle a tu pareja eso que tanto te molesta o te ha herido. 

Y es posible que te encuentres en un momento de mucho enojo, ira o frustración.

Si este es el caso, es importante que te tomes un tiempo antes de proponerle hablar. 

Hay momentos mas adecuados que otros para hablar. 

En el calor del enojo es más probable que te dirijas a él de forma más agresiva o atacándolo. Esto provocará que él se ponga a la defensiva e incluso te ataque también en lugar de ver cual es el verdadero problema y encontrar una solución. 

Espera a estar en un estado más sereno. 

Aunque la situación no haya cambiado, si tú estas en un lugar más constructivo, probablemente el resultado será mucho mejor. 

Algo que también puede ser útil es invitarlo a la conversación y no imponerla. 

Podrías decirle algo así como: “Me doy cuenta que estoy molesta por algo que pasó antes. ¿Estás abierto a que hablemos de ello ahora?” 

Esta manera de comenzar el dialogo es muy efectiva, porque consideras su espacio personal también y le das el lugar para elegir el mejor momento también. Ayudará a que ambos entren al dialogo con la mentalidad adecuada. 

 3) Habla de lo que sientes, no de lo que él hace

Si estás enojada, frustrada, lastimada, te sientes desatendida o cualquier otra emoción que esté viniendo a tu mente, es importante que comiences por hablar de eso. 

Lo que quiero decir, es que el lugar para comenzar es por ti misma. 

Es importante que no eches culpas, ni responsabilices al otro de lo que te sucede. Eso hará que él se ponga en una posición defensiva. 

Simplemente háblale de cómo te sientes, cuando él hace algo o dice algo que no te agrada o que esperabas fuera diferente. 

Dile lo que sientes, por qué lo sientes y lo que te gustaría que dijera, hiciera o no dijera ni hiciera en su lugar. 

Si lo piensas es lógico, le estás mostrando el panorama completo de lo que esperas, sin hacerlo responsable directamente del problema. 

Además, cuando hablas de tus sentimientos y emociones nadie puede decir que no sean reales, que estás equivocada o que tú no estás sintiendo eso. 

Lo que sientes es simplemente la verdad, y es el mejor punto por donde comenzar a plantearle a tu pareja que te sientes mal. 

Una estrategia para aplicar esto es utilizar siempre declaraciones en primera persona:

  • Siento que …
  • Lo que necesito para sentirme apoyada es …
  • Los pensamientos que vienen a mi mente cuando esto sucede son …

Este es el punto en donde muchas personas se equivocan y comienzan a discutir porque no saben cómo comunicarse con su pareja y no son capaces de hablar claramente. 

4) Mantente calmada y serena

El resultado será muy distinto si estás enojada o si estás calma y serena.  

Si estás enojada, seguramente no tengas la capacidad de hablar claramente y podrías cometer errores que puedan perjudicar a tu relación. 

Si estás serena y tratas de pensar bien las cosas, es muy probable que logres hablar claramente y que logres plantear todo lo que necesitas. 

Es mejor intentarlo si estás calma y serena porque te dará una ventaja importante. 

Sé específica cuando hables de lo que te ha molestado o dolido. 

Trata de mencionar las palabras exactas que él usó y cómo te hicieron sentir. Pero exprésate con calma en lugar de enojo. 

5) No lo señales con el dedo

Aunque tu pareja te haya lastimado, a veces puede ser util no comenzar a repartir culpas ni señalar con el dedo. 

Es mejor que hables de lo que te ha lastimado, pero no lo hagas en un tono de culpabilidad ni de queja.

Tu pareja estará más dispuesta a tener una conversación abierta sobre lo que ha pasado, si no se siente atacado. 

Cuando empiezas a mencionar lo que el otro hace “mal», haces que se ponga a la defensiva y nuevamente la conversación puede virar hacia un rumbo equivocado. 

Aquí no se trata de quién tiene la razón, simplemente de una oportunidad para conocerse mejor y vincularse de una forma más adecuada y satisfactoria para ambos. 

Ten en cuenta que es posible que tu pareja no sepa exactamente lo que te está molestando. 

Entonces, aunque sientas que es su culpa, intenta hablar de lo que sientes en lugar de acusarlo. 

6) No abarques todos los problemas en una conversación

En ocasiones es posible que sientas que tienes muchos temas para conversar con tu pareja. 

Y no hay nada de malo en eso. 

Pero, para tener mas efectividad en resolver y avanzar en la pareja, es importante que no los trates todos al mismo tiempo. 

Piensa en todos esos asuntos que quieres trabajar con él y comienza por el más importante. 

Si hablas de todo a la vez, la conversación se volverá agotadora y perderán el foco. 

7) No asumas un papel de víctima

Si la conversación se trabaja como si estuvieras siendo una víctima, es posible que no logres aprovechar el momento para hablar claramente y con valor. 

En las relaciones maduras, es importante que cada parte asuma su cuota de responsabilidad. 

Y así como hay cosas que te molestan, es posible que tu pareja también tenga sus observaciones respecto de ti. 

Entonces, el punto aquí es encontrar una forma productiva de plantear sus necesidades y escuchar las del otro, sin pensar que eres la única damnificada.  

8) Escúchalo activa y atentamente

El estado de ánimo de tu pareja te ayudará a entender qué está pasando y cuál es su punto de vista. 

Podrías estar tan absorta en tus emociones y enojo, que olvidas que él también tiene sentimientos y pensamientos que probablemente tú tampoco tengas tan claros. 

Entonces, aprovecha esta oportunidad, no sólo para plantear lo que tú sientes, sino para preguntarle a él sobre su forma de ver las cosas y la relación. 

Es muy importante que lo dejes explicarse. Ponerte en su lugar hará que dejes de lado la ira y te acercará más a él. 

Tal vez hasta descubras que tiene heridas o inseguridades que no conocías. O que está pasando por un momento difícil y en realidad necesita tu apoyo. 

Escucha activamente y no te enfoques sólo en tus propias cosas. 

Es tu forma de ayudar a que las cosas sean un poco más fáciles para ambos.

9) Pregunta en lugar de afirmar

Tal vez has sentido que tu pareja no está haciendo lo suficiente por ti. 

Que está distante o que no te presta la misma atención que antes.

Puede que tengas razón. 

Pero la mejor manera de llegar a una buena conclusión es preguntando, no afirmando.

Al empezar a contarle tus sentimientos y dudas, olvídate del tono de culpabilidad o enojo. 

Tú eres la que estás pasando por este momento, pero él probablemente necesite que le escuches para poder comenzar a solucionar el problema. 

Además, es muy probable que él ni siquiera se haya dado cuenta de que te estaba lastimando. Entonces abre las posibilidades en lugar de cerrarlas.

Permítele explicarte por qué actúo como lo hizo o dijo lo que dijo. 

Tal vez hasta descubras que en realidad se trata de una inseguridad tuya y no de algo que él esté haciendo mal. 

10) Repite lo que has escuchado y confirma si has entendido bien

Una gran herramienta para una comunicación eficaz, es repetir lo que él acaba de manifestar. 

Ya sabes, todos tenemos nuestros propios anteojos con los cuales filtramos la realidad. 

Él podría decirte algo y tú entenderlo de una forma diferente. 

Por eso, repetir lo que has escuchado y entendido, es clave para que el mensaje sea claro y el mismo para los dos.

Podrías decirle, “Entonces, si he entendido bien, no sueles avisarme que llegarás tarde porque…”

El validará el mensaje o agregará tal vez información que pueda servir para resolver las diferencias. 

11) Sé clara con lo que necesitas y bríndale alternativas

Es importante que manifiestes claramente tus deseos y las cosas que te están haciendo daño. 

No transformes la conversación en una lista de exigencias, sino que plantéale tus peticiones de forma cordial. 

Tal vez él podría cambiar y ayudarte, tal vez es necesario que él haga algo para solucionar el problema. 

Pero también es probable que su forma de ver las cosas sea diferente y necesite de tu apoyo para entender lo que está sucediendo. 

Ofrécele posibles soluciones y pregúntale cómo se siente respecto a ellas.

12) No trates de ser más «amable»

Cuando se trata de relaciones, lo ideal es decir las cosas como son. 

Si decoras lo que quieres decir, te vas por las ramas o suavizas lo que te molesta, será muy difícil que las cosas cambien de verdad. 

Así que, si quieres que te escuche, hazlo con claridad y sin tonterías. 

No intentes ser más «amable» a fin de hacerle sentir mejor o evitar que se enoje.   

Al final de cuentas él es un hombre y puede hacerse cargo de lo que le toca. 

No es tu responsabilidad tenerlo entre algodones, para que no se ofenda. 

Siempre que seas respetuosa y repases las herramientas que presentamos aquí, lograras una buena comunicación efectiva. 

13) No generalices

Cuando hables con tu pareja, es mejor que no hagas afirmaciones del tipo, «todos los hombres», «tú siempre esto» o «tú nunca aquello». 

Hacer afirmaciones de este tipo, genera la sensación de que nada puede cambiar. ¿Si todo ya es de una manera, cuál es la alternativa? 

Además de que éstas no son afirmaciones verdaderas. 

Nada es siempre de una manera o de otra. 

Probablemente te estés basando en hechos recientes. 

Utiliza ejemplos a la hora de decirle lo que te ha molestado, para que él pueda ver las cosas concretas que te están haciendo daño.  

Lo importante aquí es ser específica con lo que te molesta y lo que necesitas de él.

14) Aprecia las cosas buenas de tu pareja

Es muy importante que además de plantear tus necesidades y las cosas que te están incomodando, puedas además ver todo aquello que tu novio hace y que está bien.  

Primero, si te pones a pensar sobre las cosas buenas que hace, podrás correr el foco de tu enojo y ver que también hay mucho de bueno en su relación. 

La gratitud y el aprecio hacen que pongamos nuestra atención en eso que queremos expandir. 

Tienes que ser capaz de reconocer lo que valoras de él. 

Escuchar que también está haciendo muchas cosas bien, lo motivará a seguir en esa dirección. Todos amamos ser apreciados y valorados. Entonces, bríndale tú también eso que quieres para ti. 

15) No esperes a que la última gota rebalse el vaso 

Quiero decir, que no dejes que las cosas lleguen al extremo. 

No acumules en tu mente una lista de cosas que te molestan. 

Decirle por ejemplo: “hace una semana que la canilla gotea y estoy esperando a ver si la arreglas pero no has hecho nada”. 

¿No crees que es mejor decir lo que esperas, antes que confirmar día tras día que él no hace lo que estás esperando?

Cuando algo te incomode, puedes esperar un tiempo para comentárselo, si no tienes aún clara la mejor manera de hacerlo. Pero no dejes que los problemas se acumulen en tu pecho. 

Si haces eso un día estallarás y no habrá forma de que le manifiestes tus inquietudes tranquilamente.  

Algo que puedes hacer para evitar esto es llevar un dialogo fluido y periódico.  

Es preferible manejar el ritmo de las cosas para poder tener una relación mucho más satisfactoria y sana.

Podrías proponerle tener una cita cada semana, salir a comer y conversar sobre cómo se sienten respecto a su vínculo y al día a día. 

16) Evita juzgar lo que él piensa o siente

Es importante que no juzgues lo que él está experimentando también. 

Decirle por ejemplo: “eres un exagerado”, “esto no puede ser” son formas de invalidarlo. 

Tal vez tú no percibas las cosas de la misma manera, pero su visión es tan valida como la tuya. 

Compréndelo y acéptalo de la misma manera que deseas que él lo haga contigo. 

Conclusión

Los sentimientos son heridos en las parejas, es normal. Pero eso no significa que la relación no esté funcionando. 

Al abrir el diálogo, puedes aprender cómo decirle a tu pareja que te ha lastimado de una manera productiva y tranquila. 

Después de todo, mereces sentirte bien en tu relación y tu pareja debe saber lo que te molesta. 

Además, siempre está bien reconsiderar una relación en la que no eres completamente feliz. O cuando no te sientes conforme. 

Lo más importante al final de cuentas es que encuentres y seas creadora de la increíble relación que te mereces.