13 cosas que puedes hacer cuando la familia política no te quiere

Cuando llega el momento de conocer a la familia de tu novio, esperas y deseas que te adoren.

Sin embargo, no siempre es así. 

Llega ese gran momento, en el que das ese importante paso en la relación, pero te das cuenta de que a los familiares de tu novio no le gustas.

Entonces, ¿qué hacer cuando la familia política no te quiere?

Afortunadamente, hay algunos buenos consejos que pueden ayudarte. 

Estos tips me han facilitado mucho el lidiar con la familia de mi pareja durante años. 

En definitiva, cuando sales con un chico, también debes relacionarte con su familia. 

Puedes estar segura que estas claves te ayudarán a salir adelante.

13 consejos para llevar adelante la relación con la familia de tu novio, cuando a ellos no les agradas

1) Establece cuales son tus límites

Como toda buena relación, es importante entender tus propios límites personales desde el comienzo.

Cuando se trata de aprender a lidiar con la familia de tu novio, es importante descubrir qué puedes y qué no puedes manejar.

Cada escenario es diferente, por supuesto. Por lo que depende de ti, comprender qué eres capaz de hacer y que no.

¿Con qué frecuencia puedes soportar verlos? 

¿En qué entornos eres incapaz de lidiar con ellos? 

Identifica los momentos en los que te sientes más estresada y agobiada en su presencia.

¿Qué tipo de conversaciones o temas te provocan? 

¿Qué miembros de la familia te molestan más? 

Comprender la naturaleza de tus propios límites en torno a la familia de tu novio, te dará una mejor idea de cómo establecerlos.

Recuerda, es muy importante que también tengas en cuenta a tu novio en este proceso. 

Después de todo, es su familia. Por lo tanto, recuerda que tus límites también lo afectarán a él.

2) Distingue lo que tu familia política dice de ti, de lo que tú eres realmente

Es cierto, no puedes evitar que lo que digan de ti te influya y haga que te replantees algunas cosas.

También sobre cómo eres y actúas. 

A pesar de ello, es fundamental tener en mente, que nadie es lo que las personas dicen de ella. Por muy importantes que sean esos individuos o por mucho parentesco que tengas con ellos. Su forma de verte no es la realidad exacta de quién eres. 

No tomar como ciertos los comentarios con malas intenciones y opiniones negativas que tus familiares políticos digan sobre ti. 

De lo contrario, puedes acabar obsesionándote con el tema de cómo encajar con tus parientes políticos. 

Quizás nunca lo consigas realmente.

3) Lucha por la empatía

Los padres de tu novio son las personas que lo criaron. Ellos han estado con él desde el principio. 

Si no lo criaron, lo conocen desde que era un niño.

En pocas palabras, lo aman y se preocupan por él. 

Trata de tener eso en cuenta, mientras tratas con todos los miembros de su familia, sin importar cuánto les molestes.

Dales el beneficio de la duda. Esfuérzate por tener empatía, cuando tengas que lidiar con ellos.

En definitiva, tendrás que estar con ellos en algún momento. 

Ya sea en días festivos o cada dos fines de semana, tendrás que ver a la familia de tu novio.

Realmente no hay forma de evitar este hecho, por desafortunado que sea.

Practicar la empatía te ayudará. Especialmente cuando parezca que intentan molestarte a propósito. Probablemente no sea esa su intención.

4) También tienes derecho a ponerles un límite a tus familiares políticos

Sabes callada te puedes ver muy bien y evitas el conflicto, pero eso no siempre es lo mejor para ti. 

A veces, tienes que dejar de morderte la lengua y poner un límite a las personas que te atacan o te ofenden.

Aunque sean tu cuñado, suegra o prima segunda.

Lo ideal es hacerlo de manera asertiva. Esto tiene el valor agregado, de ser justo la forma contraria de actuar de quien te está atacando.

La destreza de la asertividad es lo opuesto a guardar silencios cómplices, que dejan sin respaldo a quien se dirigen los ataques. Tampoco es agredir.

Si piensas que eres capaz de defenderte constructivamente, pues hazlo. 

Quizás no consigas mucho. Pero, al menos, obtendrás la satisfacción de que te hayan escuchado.

5) Comunica tus sentimientos a tu novio

Este punto es quizás uno de los más importantes. Tratar con la familia de tu novio, lo involucra directamente.

Por lo tanto, es absolutamente vital comunicarle tus sentimientos sobre este asunto a tu novio.

Hay algunas cosas buenas, que debes tener en cuenta, cuando intentes comunicar estos sentimientos.

Primero debes encontrar un buen momento para decírselo.

En lugar de «expresar» tus sentimientos inmediatamente después de una larga noche con tus parientes políticos, espera a no estar molesta. 

Trata de evitar desahogarte con él, mientras estás nerviosa.

¿Por qué? 

Porque si lo haces cuando estás enojada, será menos probable que seas justa y clara. 

Además, es posible que digas algo hiriente, algo que no quieres decir o algo peor.

Es importante tener el fin claro de aquella conversación. 

El punto es crear un diálogo entre tú y tu novio. El propósito es ser escuchada y entendida.

Este diálogo conducirá a un cambio positivo. Estableciendo límites y brindando una comprensión más profunda del uno con el otro.

La comunicación es una excelente manera de profundizar en el amor y la confianza de una relación. 

6) Busca aliados en su familia

Si percibes que la situación con tu familia política es un “todos contra ti”, puede que sea más difícil manejar las circunstancias que te han tocado. 

Si este no es el caso, entonces céntrate en las personas que sí son educadas, amables y cuidadosas contigo. 

Es mejor dejar de poner tu foco en quien no te quiere.

Buscar aliados es buscar apoyo, pero también favorecer con el placer de tu compañía a quien lo amerita. 

Y quizá ese pariente, en un futuro, pueda colaborar contigo, como un dique de contención contra los atropellos que recibes.

7) Hay una diferencia entre «llevarse bien» y «agradar»

Es muy importante recordar que llevarse bien con la familia de tu novio, no significa que tengas que agradarles.

En mi caso particular, hubo una ocasión en la que sentía la necesidad constante de gustarles a la familia de mi pareja. 

Como si hubiera algún tipo de obligación tácita. 

Me forzaba continuamente por agradarles. Era agotador.

Y esto encima no funcionó.

Hasta que me di cuenta de que no tenían la obligación de agradarles, sólo debía llevarme bien con ellos.

La forma en que nos llevamos con las personas tiene que ver principalmente con nuestras acciones, como tratamos a las personas. No necesariamente con nuestra opinión sobre ellos.

Entonces, cuando tengas que verlos, no te sobrecargues. 

Haz lo que tengas que hacer para tratarlos de manera justa, amable y reflexiva. Solo recuerda que no es necesario que les gustes.

Descubrirás con el tiempo que tu novio te lo agradecerá, y probablemente también su familia lo haga.

8) Las relaciones son una calle de doble sentido

No hay necesidad de hacer lo imposible, esforzarse demasiado o forzar tu amabilidad, si no quieres nada de eso.

En otras palabras, si no están haciendo nada para ayudar a mejorar la relación, tampoco es necesario que tú lo hagas.

Toda relación sana es una calle de doble sentido. Si solo una persona se esfuerza, entonces se desequilibra y se vuelve insalubre.

No debes permitir que una relación poco saludable, tenga algún efecto negativo en tu felicidad o en tu vida diaria.

Esta es la razón por la que los límites son tan importantes. Cuando tienes tus límites establecidos, solo permites que su familia ingrese a los lugares de tu vida que tú puedas manejar.

Por supuesto, tu novio también tiene voz en toda esta situación. 

Si parece que no importa cuánto lo intentes, todavía no les agradas a tu familia política, no dudes en explicárselo.

Es probable que él también vea ese desequilibrio y respete cualquiera de tus decisiones.

9) Identifica qué es lo que te molesta

Mencioné esto brevemente en el punto sobre el establecimiento de límites, pero justifica su propio apartado.

Hay tantas variables diferentes que podrían tener un efecto en cómo percibes a la familia de tu novio.

Es por ello, que es tan importante entender qué es lo que te molesta de ellos.

Si no sabes qué es lo que te molesta, no podrás hacer nada para cambiarlo. 

Tomar nota mental de las cosas que disparan tu enojo o lo que hace que seas incapaz de estar cerca de ellos.

¿Qué tipo de situaciones te llevan a sentirte ofendida o molesta? 

¿Quién suele ser el que te hace estallar?

¿Quién es el familiar político que te molesta más?

Una vez que identifiques estas cosas, será mucho más fácil entenderlas y trabajar sobre ellas, para que no te afecten. O lo hagan lo menos posible.

Lo agradecerás.

10) No intentes cambiarlos

Una de las cosas más importantes que he aprendido en la vida, es cuidar mi energía. 

Si la gasto en personas que no la quieren, ya sea en una amistad, una relación romántica o de otra manera, mis esfuerzos serán en vano.

Te deja sintiéndote agotada, vacía y decepcionada.

Este principio se aplica también a la relación con la familia de tu novio. 

A quienes no te quieren. 

Si inviertes demasiada energía en tratar de cambiarlos, te sentirás frustrada y decepcionada de que no te escuchen.

Una vez intenté cambiar un poco a la familia de mi pareja.

Sabía que era una tarea imposible, pero lo intenté.

Y efectivamente agotó mi energía para nada. 

Entré en discusiones sobre ciertas cosas, tratando de hacerles cambiar de opinión. 

Hablé sobre mis hábitos y preferencias personales, para intentar cambiar su comportamiento.

Estas pequeñas cosas me hicieron sentir fracasada, enojada. 

Peor que si hubiera aprendido a aceptar que son quienes son y que yo soy quien soy.

La única razón por la que tengo que verlos, es por mi pareja. 

Una vez que me concentré en llevarme bien, manejé esos factores desencadenantes y me mantuve a una distancia saludable. 

De esta forma, mi felicidad y mi relación con ellos, mejoró drásticamente.

11) No te sientas culpable por no gustarle a su familia

Tu amor por tu novio te hará sentir que debes amar y adorar a su familia, de la misma manera que él lo hace.

Para tener una relación sana, debes comprender de dónde viene su familia, cooperar con ellos y ser compatible. 

¿Cierto?

Pues no, esto es incorrecto.

Tu compatibilidad con tu novio es diferente a la de su familia.

Con esto presente, trata de no ser demasiado dura contigo misma. No hay necesidad de sentirte culpable porque no les agradas.

No es tu responsabilidad u obligación encajar con su familia, como si fueras parte de su familia desde el principio.

Por lo tanto, no es justo que te cargues con la culpa. No lograrás nada. Solamente afectar tu felicidad y salud mental.

Siempre que hagas lo que puedas para llevarte bien con ellos, trates a tu novio de forma justa y respetes tus límites, no tienes porqué sentirte culpable.

Cuando esa culpa desaparezca, te sentirás menos agobiada por la relación en general y más capaz de llevarte bien con ellos. Tu novio verá que lo intentas y es probable que eso lo haga feliz.

12) Ve a tu ritmo

Este punto se desprende del de conocer tus límites. 

Sabes que sólo puedes manejar a la familia de tu pareja en pequeñas dosis. 

Cuando llegan las vacaciones, puede ser abrumador para ti tener que pensar en verlos a todos, uno tras otro.

Sientes que, cuanto más tiempo puedes pasar lejos de la familia de tu pareja, mejor puedes manejarlos.

Así que asegúrate de mantener tu ritmo. No te excedas en el tiempo que pasas con ellos o en el esfuerzo que pones.

Terminarás agotada, molesta y susceptible de dañar la relación, ya sea con ellos o con tu novio.

Conoce tus límites y podrás manejar todo mucho mejor.

Te llevará un tiempo aprender a llevarte bien con la familia de tu novio, así que tenlo en cuenta. Date el tiempo suficiente, pero mantén el ritmo.

13) Recuerda por qué están en tu vida

Estas personas pueden ser la peor clase de personas que haya conocido. Todo lo relacionado con ellos te molesta, te ofende o te incomoda.

Si detestas a la familia de tu novio, estos tips solo te llevarán hasta cierto punto. Sin embargo, hay una cosa más que te ayudará a superar esos momentos en los que tienes que verlos, llevarte bien y pasar tiempo con ellos.

¿Cuál es?

Que amas a tu novio. 

Para todas esas ocasiones en las que sientes que no puedes soportar un segundo más, piensa en por qué estás aquí en primer lugar.

Es porque sientes amor por tu hombre. Te preocupas por él, lo adoras y harías cualquier cosa para hacerlo feliz.

El amor y el cariño que sientes en tu relación, compensan la incomodidad o cualquier dolor de ver a su familia.

Una relación íntima y respetuosa con tu novio, significa que él podrá entender de como te sientes. Respetará tus límites con respecto a su familia y apreciará todo el tiempo que pasas con ellos.

Recuerda, el amor es infinitamente paciente.

La importancia de centrarnos en nosotros

Conquistar a la familia política y que la familia política te conquiste es una mezcla de arte y lotería. 

En términos artísticos, es darlo todo, hasta donde llegue tu talento. 

En cuanto a la lotería, es sabido que es poco probable que ganes, pero no tendrás ni una oportunidad, si no la juegas. 

Lo elemental es recordar que, en ciertas ocasiones, la conquista consiste en sobrevivir sin desgastarse demasiado. 

En vez de darte cabezazos contra la pared o dejar que la familia de tu novio acabe con tu autoestima.

Si notas que lo del arte y la lotería no se te da muy bien, es probable que tampoco tu autoestima esté bien cuando tus cuñados y suegros entran en escena. 

No te enfoques en ellos, focalízate en cuidar de ti pidiendo ayuda a un psicólogo con el que puedas entender qué está sucediendo. 

Cuál es la mejor manera de relacionarte con ellos. 

Inténtalo, valdrá la pena. 

Tu novio te lo agradecerá y tú podrás sentirte más feliz.